Eternamente visibles
Hoy en Una de las Míticas vamos a retrotraernos a uno de los momentos históricos favoritos del público casual, aunque no sea uno que a mi me apasione tanto. Les hablo de la Segunda Guerra Mundial, por lo que siguiendo la línea de la anterior edición de esta sección, seguimos en el Mundo Contemporáneo. Aunque, al igual que en la última entrada de este tipo, no pretendo hablarles de un momento puntual, una batalla en concreto o una campaña específica. Tal vez a alguno el nombre de la entrada le dé alguna pista, pero no se preocupen si no están familiarizados con el término, aquí siempre lo explicamos Todo. O al menos eso intentamos.
A la mayoría de ustedes imagino que Foo Fighters les sonará a la banda de Alt Rock fundada por el batería de Nirvana en los 90, autores de temas tan reconocibles como Everlong (con el que juega el encabezado de la entrada, por si no se han percatado) o Long Road to Ruin. Pero lo cierto es que es un concepto con un orígen algo más remoto. Concretamente de unas cuantas décadas atrás.
Nos encontramos en el otoño tardío del año 1944 y la Segunda Guerra Mundial entraba en su fase final. La Operación Overlord (Normandía, para la mayoría de ustedes) había sido un éxito y los aliados ya habían consolidado una buena posición en el Frente Occidental a pesar de que el fracaso de Market Garden (ofensiva en los Países Bajos, la operación de aerotransporte más grande de la Historia Militar*) en septiembre de ese mismo año todavía coleaba, por lo que la guerra se iba a prolongar unos cuantos meses más en Europa. Durante una noche de noviembre en mitad de una misión del 415º Escuadrón de Caza Nocturna de las Fuerzas Aliadas, el piloto Edward Schuleter; el Oficial de Radar Donald J. Meiers; y el Oficial de Inteligencia Fred Ringwald reportaron sobre el Valle del Rin el avistamiento de entre 8 y 10 objetos voladores no identificados, una serie de esferas luminosas de color naranja que se desplazaban a una muy alta velocidad mientras seguían y emulaban los movimientos de su avión, no aparecían en el radar y desaparecían cuando se producía una aproximación a ellas.
[Nota: Si bien la operación de aerotransporte más grande de la Historia en un mismo lugar y día corresponde a la Operación Varsity, con un total de 16000 paracaidistas; Market Garden es la operación con mayor número de “paracas”, llegando a los 34600, aunque en distintos lugares y días]
A este curioso fenómeno aéreo o avistamiento de objetos no identificados se le denominó Foo Fighter. El origen del nombre es relativamente incierto, aunque lo más aceptado es que Meiers, que fue quien tuvo la idea, tomase como inspiración los cómics de Smokey Stover del caricaturista Bill Holman, los cuales estaban protagonizados por el “Foo Fighter” homónimo (Smokey Stover) y en los que abundaba precisamente el uso de la pseudopalabra “Foo”, cuyo origen también es incierto, aunque el consenso sugiere que es una corrupción de la palabra francesa Feu (Fuego). Tiene bastante sentido teniendo en cuenta que muchos de los avistamientos de Foo Fighters describían a los objetos como bolas de fuego y que el personaje Smokey Stover era un bombero. Por otra parte, la palabra Fighter en este contexto más que luchador o peleador hace referencia al contexto aeronáutico de la misma. Los Fighter Planes son las aeronaves diseñadas para el combate y el dominio de los cielos, vamos, lo que todo el mundo conoce como Cazas o aviones de combate. Así que en resumidas cuentas los Foo Fighters serían algo así como los Cazas de Fuego.
No fue esa ni la primera ni la última vez que, durante la Segunda Guerra Mundial, alguien avistaba un Foo Fighter. Los reportes previos datan de 1941 y 1942, pero es desde 1944 en adelante cuando más veces se atestigua el fenómeno, ya con la denominación Foo Fighter extendida. Como uno de los misterios más llamativos de la Segunda Guerra Mundial tardía, esto es algo que ha atraído cierto grado de atención tanto de historiadores como de otro tipo de investigadores, ya sean de disciplinas formales y científicas o más afines a lo especulativo como los ufólogos, puesto que a fin de cuentas el caso de los Foo Fighter puede entenderse como un precursor del Fenómeno OVNI que tanta repercusión ganaría durante las décadas siguientes.
Hay varias descripciones de los Cazas de Fuego, y no siempre guardan parecidos o son coincidentes. Hemos visto el ejemplo más conocido en el que se describen como esferas luminosas, pero también se han descrito como luces parpadeantes, bolas de fuego, o esferas metálicas brillantes. Por su parte, los reportes no fueron exclusivamente europeos, puesto que también se dieron en el teatro del Pacífico, muy lejos de la zona de avistamiento de los casos más conocidos. Nunca fueron hostiles ni produjeron daños a las aeronaves, y casi siempre mostraban unos movimientos imposibles de trackear y/o replicar hasta que eventualmente desaparecían en el cielo. Además, de alguna forma siempre evitaban el reconocimiento por radar.
Se han propuesto numerosas teorías al respecto, algunas más factibles y otras un tanto más rebuscadas. Inicialmente, los aliados pensaron que estos curiosos objetos eran un arma secreta o experimental de las Fuerzas del Eje, y así lo llegó a recoger la prensa de la época a pesar de que nunca pudo confirmarse tal cosa y que los pilotos alemanes y japoneses también reportaron incidentes similares y pensaron exactamente lo mismo, creyendo que se trataba de armas secretas de los Aliados. Desde un punto de vista científico, se llegó a plantear que podría tratarse de simples fenómenos óptimos o atmosféricos, aunque ninguno de estos casos lograba explicar cómo y por qué las esferas mostraban un comportamiento inteligente, se movían a velocidades elevadas y realizaban maniobras complejas. Se planteó que quizá se trataba de un Fuego de San Telmo, un fenómeno meteorológico por el cual se produce una descarga de plasma luminiscente por la ionización del aire que parece adherirse a objetos puntiagudos como pueden ser las alas de los aviones, aunque precisamente esto es lo que no termina de convencer de ésta propuesta, ya que según los reportes militares los Foo Fighters tenían forma redondeada y no se adherían como tal a los aviones, simplemente los trackeaban y seguían indefinidamente, todo ello sin que hubiese además en muchos casos una carga de electricidad suficiente en la atmósfera como para que se produjese tal cosa. Otros apuntan a lo psicológico para resolver el misterio, alegando que la fatiga, el estrés, la desorientación y el cansancio pudieron jugar una mala pasada a quienes los avistaron. Si bien es una posibilidad, los pilotos lo rechazan con fuerza, convencidos de que lo que vieron era real. Es por esto que la teoría de que fuesen bien aeronaves extraterrestres o bien anomalías aéreas no identificadas siempre ha tenido mucha fuerza.
A pesar de los esfuerzos de militares, científicos, expertos en aviación, climatólogos, meteorólogos, psicólogos, teóricos de la conspiración y ufólogos varios de tratar de dar una explicación al misterio, el caso de los Foo Fighter sigue sin resolverse y parece que nunca tendrá, salvo Viaje en el Tiempo para comprobarlo de primera mano, una respuesta definitiva. Algunos de los aspectos más llamativos de estos Cazas de Fuego me resultan fascinantes incluso a mi. La invisibilidad al radar podría implicar que puesto que no eran objetos materiales y estaban a menudo compuestos únicamente de Luz o Energía pura, los sistemas de la época no eran capaz de registrarlos, ya que éstos estaban pensados para rastrear Materia sólida. Pero claro, eso no explicaría por qué aquellos que han sido descritos como esferas metálicas (presumiblemente materiales, visto lo visto) tampoco aparecían en el radar. Puede que los radares fuesen una mierda, pero no creo que sea el caso porque aunque no lo crean la tecnología de los años 40 no era tan mala como puede parecer desde la lente moderna. Y por otra parte, su capacidad de desafiar la Física con sus comportamientos y maniobras sí que apunta a todas… Luces (pido disculpas) a algo ajeno a este Mundo o, como poco, desconocido dentro del mismo.
Tal vez sí que fuesen naves extraterrestres y tecnología alien, uno nunca sabe. Aunque estimando que los años 40 dieron paso a la fiebre UFO es mejor no alimentar más a la bestia. Si les digo que en mi cabeza el escenario tiene sentido y me resulta bastante divertido. Pensadlo un momento. Si Yo fuera un alienígena (no digo que lo sea eh) quizá me diese por pasar el rato divirtiéndome a costa de los humanos (no digo que lo haga eh) haciéndoles creer cosas que no son o simplemente ocasionándoles unas pocas molestias sin hostilidad ni perjuicios a modo de broma, solo para pasar el rato. Yo sé que es una forma un poco extraña de divertirse, pero a fin de cuentas hablamos de alienígenas, quizá a ellos les parezca divertido (solo quizá, puede que sea solo cosa mía). A lo mejor solo estaban probando sus naves comparándolas con las que, en ese entonces, eran lo mejor que podía ofrecer la Tierra. No sé qué es lo que explica o deja de explicar esto que les comento, pero sí que les digo que al menos tiene sentido a la hora de exponer por qué tantos los pilotos aliados como los alemanes y japoneses vieron las mismas cosas y pensaron lo mismo de ellas. Nunca olviden que el Universo tiene un increíble sentido del humor… Lo cual, por cierto, aplicaría no solo en el caso de que fuese presencia extraterrestre, sino también en el caso de que fuesen otro tipo de anomalías. Este tipo de sucesos y fenómenos se han dado desde siempre en la Historia de la Humanidad, en todos y cada uno de sus períodos, y por supuesto también se darán por siempre, incluso después de que entren ustedes en contacto con lo extraterrestre. El Hombre siempre mirará con embeleso y estupor a los Cielos, con tanta admiración como desconcierto, desde siempre y por siempre. Como si una inagotable sorpresa hubiese para los que, según parece, han sido Eternamente visibles. Y lo puedo llegar a entender. Entre tanto Alienígena y Anomalía… Uno nunca sabe.




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