lunes, 6 de abril de 2026

Tontos útiles

 El valor de la susceptibilidad


Durante la larga y siempre entretenida Guerra Fría, hubo un término, concepto o expresión que se popularizó mucho en ambos bloques, pero particularmente en el del Oeste, para hacer alusión a aquellos individuos que eran manipulados directa o indirectamente para apoyar una causa o régimen que bien no entendían o comprendía, o bien simplemente bajo el que no vivían. A menudo se trataba, según siempre quienes usaban este término, de personas que estaban siendo manipuladas sin ser conscientes de ello (condición necesaria de la manipulación, por lo general) y que luchaban por ideales y causas que podrían llegar a ir en contra de sus propios intereses o de los que tuviese su propia afiliación. 


Así se consideraba durante la Guerra Fría a quienes, por ejemplo, hacían buena prensa de la Unión Soviética o la China Maoísta. Occidentales que no vivían en aquellos lugares y que, de acuerdo con sus críticos, eran manipulados como parte de un elaborado aparato propagandístico del Segundo Mundo. Desde el otro prisma, para aquellos que conformaban el Segundo Mundo, los tontos útiles serían aquellos que sin ser parte de sus sistemas eran susceptibles de ser manipulados o empleados para apoyar a causas y movimientos políticos o potencias extranjeras que conformasen el bloque del Este y similares. Se ponía en evidencia el valor de la susceptibilidad. 


Hoy, en un Mundo Post-Guerra Fría pero que aún parece vivir en ella o resentir a la misma, se considera un Tonto Útil a todo aquel que es fácilmente manipulable para apoyar una agenda hostil, con frecuencia también hostil para sí. Y es de rabiosa actualidad rescatar el concepto para hacer alusión a los conflictos del mundo actual. Más y muy notablemente en el caso de aquellos en que se ve envuelto el “divertido” Estado de Israel. Más allá de su sempiterna carta trampa del holocausto, la retórica israelí y su elaborada maquinaría propagandística se basan fundamentalmente en la victimización. Israel precisa de presentarse a sí mismo como un país débil, rodeado por enemigos, acorralado y odiado. Como una víctima. ¿Qué otra forma habría si no es esa de justificar sus posteriores atrocidades? Lo problemático viene cuando uno atiende a los adjetivos que yo he utilizado. De entre todos ellos, el único que quizá puede salvarse de incierto es el de odiado, pues se trata indiscutiblemente de un país odiado por muchos. Pero su imagen de aparente debilidad contrasta con lo impecable de su historial bélico-militar incluso en situaciones de presunta inferioridad. Y su situación de acorralamiento y cerco por enemigos tenía sentido hace décadas, pero ahora difícilmente uno puede siquiera sugerir que Israel se encuentre rodeado de enemigos si de entidades nacionales se trata. Por supuesto que en sus países vecinos existen grupos, organizaciones y milicias hostiles contra la ocupación israelí como Hamás en Palestina o Hezbolá en Líbano. No puedo incluir, sin embargo y a pesar de su evidente antagonismo, a los hutíes en Yemen o a la propia Irán, porque ambos se encuentran a como poco unos 1500 kilómetros. Más en el caso de Yemen. Un cerco no se puede dar, lógicamente y pese a quien pese, a una distancia tan masiva. Menos aún cuando en los alrededores del territorio israelí encontramos entidades nacionales que activamente apoyan, defienden o simplemente toleran a Israel, como es el caso de la totalidad del mundo árabe salvo contadas excepciones. Después de todo, los países del Golfo, con Arabia a la cabeza, siempre se han mostrado mucho más preocupados por Irán que por Israel. Finalmente, y no me olvido de ello, la carta de víctima de Israel no puede funcionar en un mundo en el que Israel es tecnológica y económicamente superior a sus rivales y enemigos, a los que aplica Carpet Bombings indiscriminadamente, entre otras muchas indecibles barbaridades mientras, además, tiene el apoyo de la nación más poderosa del mundo y el ejército más poderoso del Sistema Solar. 


Y sin embargo, en Occidente tenemos una inmensa legión de Tontos Útiles que sin pensarlo se rasgan las vestiduras por Israel. El perfil de tonto útil aquí está más que claro. Israel ha encontrado en la derecha liberal, el Evangelismo y el conservadurismo moderado europeo y americano una fuente inagotable de Tontos Útiles para el Sionismo a los que bombardear con propaganda para que, a su vez, estos produzcan una mayor cantidad de propaganda de forma gratuita. La estrategia a seguir es rematadamente simple, si uno entiende mínimamente cómo funciona la mente del sujeto promedio. Como por norma general las agrupaciones y los individuos con una afiliación progresista o izquierdista apoyan o al menos simpatizan con la causa Palestina; los de derechas deben por pura oposición apoyar a Israel. Pero como esto no funciona con todas las derechas, existen otros mecanismos para apelar a la susceptibilidad de manipulación de estos sujetos. Una derecha más radical o simplemente más seria, así como un conservadurismo más próximo al tradicionalismo o la reacción jamás va a apoyar a Israel, más bien todo lo contrario, será esencialmente antisemita. Estos por tanto presentan inmunidad a la manipulación hacia lo pro-israelí por puro rechazo a lo judío. Sin embargo, hay grupos no pequeños de “radicales desideologizados”, gente que aparentemente podría encajar en una ultraderecha pero cuya ideología se resume en realidad, por poner un ejemplo simple, en el racismo, en ser racista. Esto puede y es de hecho Weaponized por el Sionismo. Arguyendo que Israel se está enfrentando a un enemigo fundamentalmente musulmán (sin matizar que tipo de musulmanes son siquiera), muchos de estos sujetos desideologizados y evidentemente limitados acaban cayendo en el juego del Sionismo. Es la razón por la que, en definitiva, la ideología de los hebreos y su aparato propagandístico tienen muy poca penetración en extrema izquierda, izquierda y ultraderecha; pero prolifera en la derecha liberal y en los sujetos más sumidos desideologización, que no necesariamente necesitan encajar en un marco político de derechas e inclusive podrían darse en la izquierda.*


[Nota: Por norma general no suelo favorecer la categorización política en términos tan simplistas y mucho menos emplear las categorías políticas en un espectro de izquierdas y derechas porque considero que tienen demasiadas lagunas o simplemente son inoperantes y disfuncionales (en esto mismo que les he escrito en el párrafo anterior puede apreciarse), pero hago uso de ellas para que pueda entenderse discursivamente lo que les transmito sin muchas dificultades. En otra ocasión elaboraré sobre cómo considero que debe tratarse el espectro político o si debe haberlo/lo hay en primer lugar]


No obstante, y presten atención: Tontos Útiles atendiendo a la definición de la idea, los hay en todas partes y de todos los colores, por supuesto. Desde la lente del sionista o del judío tan insólito es o puede ser el apoyo de alguien no islamista a la causa Palestina, particularmente de aquellos que conforman la izquierda liberal o el progresismo, como lo puede ser el de una persona no judía a la causa sionista. Después de todo, el apoyo de alguien que forma parte del progresismo más tibio y social a una causa del Islam es incoherente ideológicamente. De hecho, a menudo los valores de ambas corrientes serán antitéticos o incompatibles. 


Claro, recordemos que esto es desde la lente del sionismo y, ahí sí, este perfil encaja plenamente en la definición de tonto útil. Pero volviendo a un punto neutral, imparcial y tan objetivo como sea posible, posicionarse en una situación histórica de estas características no entiende de matices ideológicos, sino de una mente mínimamente lógica y racional. No puede uno bajo circunstancia alguna ponerse de parte de Israel a menos que sea judío o israelí, en tanto en cuanto en ninguna situación de genocidio y lesa humanidad, un agente neutral puede posicionarse jamás de parte del victimario y no de la victima. Mucho menos cuando se trata de la nación más Poderosa de su región, y la única potencia nuclear de la misma. 


Es por esto que indispensablemente Israel necesita presentarse como la eterna víctima de una interminable agresión. Es el puntal de toda su retórica. La base de toda su propaganda. Ya sin hacerlo pueden convencer a algunos, pero haciéndolo todo el discurso del sionismo queda firme y apuntalado, con la capacidad suficiente para construir y sostener su narrativa, por absolutamente falsa que ésta sea. El Poder de las Palabras no debe pasar desapercibido, más aún cuando hay traslados de semántica. De Guerra a Genocidio existe un salto semántico y categorial que, inexplicablemente, funciona con muchos y pasa desapercibido para otros. 


Es más fácil de lo que parece ser un Tonto Útil, y desde luego también lo es acabar siéndolo. Si se me permite la audacia, consideraría que todo el Mundo es un tonto útil para una u otra ideología. Aplicable y aplicando, por descontado, más allá de lo político y entrando ya en el espacio del mismo Pensamiento. El Mundo es Información, y ustedes aun no tienen la capacidad de procesarla adecuadamente. Y como el Mundo es Información, ustedes también lo son; como la Información es susceptible de manipulación, entonces ustedes también. Su ciclo de retroalimentación, por supuesto, también lo es. El mero hecho de tener una ideología te convierte en un tonto útil, ¿Se debe o no se debe tenerla? Se debe, ¿Pero lo digo en sentido ideológico? Tengan por seguro que no. Cree en algo, aunque se lo lleve todo de ti.


Hasta más ver, mis Tontos Útiles.

martes, 31 de marzo de 2026

El Filtro de los Recuerdos

 Una vida en lo Analógico


Hace no mucho Tiempo había muchas personas que a la hora de Soñar y Recordar lo hacían en blanco y negro. Este hecho es mucho más frecuente en personas de avanzada edad o que al menos vivieron la mayor parte de su infancia y juventud en una época en la que aún no existía la televisión en color. Este fenómeno es particularmente interesante porque refleja cómo el entorno en el que se produce el desarrollo temprano y los estímulos que se dan en él tienen una influencia descomunal en la evolución mental de una persona hasta en los detalles más insignificantes. A pesar de que la Humanidad ha tenido desde siempre visión en color, la influencia cultural de medios como la fotografía o el cine de Tiempos pasados ha hecho que muchos tengan Sueños y Recuerdos monocromáticos.


Naturalmente en el Presente esto se ha vuelto algo mucho más infrecuente y difícil de encontrar, pero no por ello imposible. Quizá sólo gente muy anciana tenga ya Sueños y Recuerdos en monocromo, pero el otro día me puse yo a rememorar precisamente y caí en la cuenta de algo. En mi Forma actual, parte sustancial de la etapa de infancia y juventud se desarrollaron en un Mundo aún analógico. Una era en la que todavía no existían la alta definición o la televisión digital terrestre. Mucho menos el Ultra HD de estos Tiempos o los efectos visuales, cromáticos y refractivos que se pueden apreciar en la actualidad. Los medios y la cultura de la época se consumían con una definición que hoy en día puede catalogarse como pobre o al menos muy parca en calidad. Todavía eran necesarias antenas auxiliares para ver la televisión, y en función de cómo estuviese dispuesta la antena, el canal de turno se veía con mayor o menor calidad, pero nunca había un estándar siquiera cercano al de ahora, ni siquiera cuando la emisión estaba en un estado óptimo. 


Los que llevan ya mucho por aquí sabrán que el fútbol siempre ha tenido su hueco en el lugar, y que el fútbol inglés ha tenido un papel destacado en todo momento. Algo que ha sido importante para que esto sea así es que en su día, hará ya más de dos décadas que se dice pronto, yo tenía por costumbre ver mucho fútbol inglés en una televisión que aún era analógica. Intermitentemente desde los 90 hasta finales de los 2000, se retransmitían por televisión partidos de la primera división de fútbol inglés (Antaño First Division y luego Premier League). En un primer momento, cuando durante los fines de semana y a una edad aún relativamente temprana yo veía esos partidos, todavía lo hacía por la televisión analógica. Y por eso gran parte de mis recuerdos al respecto son en analógico, con la calidad de imagen de la época. Pero no lo son solo para el partido en cuestión siendo visto por el televisor, sino para todo el Recuerdo en general como si se de una especie de filtro se tratase. 


No siempre que lo recuerdo lo hago en esta calidad. Entendiendo que de tantas otras Formas preservo distinto grado de Memoria, cada uno de los Recuerdos se presenta en mi Mente en el mismo estado, pero a veces pareciera como si ese Filtro de los Recuerdos hiciese de la Memoria correspondiente una ajustada a su época. Así pues cuando recuerdo de forma más o menos vívida fotogramas o imágenes de un ahora remoto Tottenham - Aston Villa que finalizó 2-1 a favor del combinado londinense en 2003, lo hago en ocasiones con la calidad de imagen de ese entonces, a pesar de que esa misma escena puedo reconstruirla con una visibilidad natural. Seguramente se tratase de un resumen más que del partido en sí, ya que el que sí recuerdo con mayor detalle (y si pude ver íntegramente) fue un empate a 1 entre esos dos equipos en el año 2005, ya en los prolegómenos de la televisión digital terrestre. Lógico, por otra parte, ya que en su día y dependiendo de la región en la que te encontrases la televisión solo tenía 5 o 6 cadenas y media (esa media era el Canal+, codificado cuando emitía contenido de pago). Algunas regiones tenían dos televisiones autonómicas, pero lo normal era tener una. El fútbol en abierto -algo que hoy en día es impensable- era algo frecuente, pero la cantidad de partidos que se podían emitir, teniendo en cuenta la limitada oferta de canales, no era muy alta. 


Cuando me llegan imágenes de otros Tiempos, también puede aplicarse a estas un filtro coherente con la época de la que provienen en función de la tecnología y los estímulos predominantes que correspondan. En un Futuro, la imagen siempre viene con efectos ahora difíciles de describir y aún más complejos de entender, pero un lujo de definición y detalle sin igual. En un Pasado, la imagen llega con un tono claro pero un efecto de distancia y lejanía no en calidad sino en términos literales, además de la correspondiente aclimatación temporal. 


Imagen muy ilustrativa escogida cuidadosamente para conservar la temática futbolística en la que puede compararse como era la calidad de imagen en la televisión analógica con respecto a la digital. En función de la calidad de la señal recibida por la antena, la imagen podía verse con mayor o menor cantidad de ruido (también llamado nieve). Rara vez podía verse una imagen con la mayor nitidez posible y sin nada de ruido. En la televisión digital, cuando la calidad de señal es baja, la imagen simplemente se pixela o -más común en la actualidad con los televisores inteligentes- la pantalla se queda en negro. La definición, en cualquier caso, es de calidad mucho mayor en la televisión digital.

En esta Vida tal parece que mis recuerdos estarán en analógico. Hace unos días revisité el United de la Era Ferguson, por seguir con un ejemplo similar, y me di cuenta viendo algunos de sus partidos antiguos y resúmenes de la época que, además de la propia imagen de video, mi recuerdo de los mismos también estaba en analógico, incluso cuando los partidos de turno ya formaban parte de la segunda mitad del periodo de Ferguson como entrenador, ya en plena era de la televisión digital. A mi modo de ver, es una especie de confirmación de que, en efecto, uno siempre recuerda en función de aquello a lo que se acostumbró, sobre todo cuando la época queda ya muy atrás. Sería entendible recordar al United de Cantoná en analógico, pues así es como se veía en ese entonces. Pero no es del todo lógico que mi recuerdo del United de Cristiano y Rooney, cuyos inicios fueron todavía en la era analógica pero su esplendor en la digital, sigan viéndose de esa manera. Cuando el Manchester United gana la Champions League del año 2008, lo hace en un mundo que ya se ha confirmado como Digital. La televisión analógica ya agonizaba para ese entonces. No mucho después se produciría el Apagón Analógico, algo que fue un hecho no poco chocante por su carácter de momento bisagra entre dos eras. Y a pesar de todo, parece ser que esta será una Vida en lo Analógico. 


Esa final de 2008 contra el Chelsea que se definió desde el punto de penalti la sigo viendo con la calidad de un televisor de los 90. Principios de los 2000 como máximo. Y muy probablemente cuando recuerde ediciones más recientes en un futuro lo haga de la misma manera. La respuesta a los distintos estímulos puede producir en cuerpo y mente diferentes reacciones, y la exposición a un tipo concreto de éstos termina produciendo tal parece una asimilación duradera. En la actualidad muy pocos habrá que tengan una visión monocromática de lo que produzca su Mente. Y en el mañana, pocos habrá que tengan una visión analógica de eso mismo, si es que hay alguno ahora y no es una peculiaridad personal. Cada generación tiene su correspondiente Filtro de los Recuerdos. La Tecnología y la Cultura son y serán siempre una parte significativa de vuestras vidas y moldearán la forma en la que percibís Las Cosas. La mía en este Presente ya es una acorde a esa Vida en lo Analógico, pero hablándoles desde este medio, que de analógico poco tiene, les transmito el mensaje que les corresponde escuchar, porque es el que esta y muchas otras vidas terminará por definir ya sea en sus Sueños o en sus Memorias: Bienvenidos a la Era Digital.


miércoles, 25 de marzo de 2026

Las Aspiraciones del Campeón

 Justicia Imposible

Aunque no sea el más importante, sí que es uno de los más valiosos para mí. Pero yo mismo sé que su obtención o consecución es en el Aquí y el Ahora no es Posible. Les hablo de la Justicia, y lo hago en calidad de representante. Después de todo, soy alguien que responde al título (uno de tantos, eh) de Espada de la Justicia. Apelativo que hace pensar a muchos que la Justicia pesa para mí más que la Verdad, como si pudiera haber Justicia sin Verdad… Heh. 


¿Recuerdan mi Razonamiento aquellos que lo hayan visto u oído? Tiempo, para descubrir la Verdad; Sabiduría, para Poder conocer la Verdad; y Justicia, para que prevalezca la Verdad. Ah, perfectamente ejecutado. Aun así no me atrevería yo a negar que el de Justicia es uno de los más importantes Ideales instalados en nuestro Núcleo. Y por otra parte, tampoco es que el resto de conceptos aquí mencionados sean de simple obtención. El Tiempo te viene dado, y aun en lo Infinito puede no ser suficiente; y la Sabiduría no siempre se puede obtener, no desde luego sin Sacrificios que no cualquiera se atrevería a hacer. Pero la Justicia tiene la malaventura de no ser Posible en este Mundo. Con M en mayúsculas, por lo que pueden ustedes leer, allá donde dice Mundo, otros términos como Realidad, Plano, Dimensión, Universo… 


Para que exista un Promedio, debe haber alguien por debajo. Para que exista una Media, debe haber alguien por encima. Esto sobre el papel no se trata de Justicia, sino de Igualdad, ¿Pero existe o no una relación necesaria entre ambos? Lo que voy a escribirles en esta personal pero sobre todo reflexiva entrada me resulta profundamente desalentador. Decepcionante, incluso. Pero es la Verdad, y con la Verdad he decidido hablarles. 


Más allá de la relación o no entre Justicia e Igualdad, que debemos resolver antes de encontrar conclusiones óptimas, surgen muchas preguntas igualmente indispensables para obtener la Respuesta final. Porque lo interpretativo invade aquí a lo objetivo, y es por tanto necesario interpretar y reinterpretar. El buen criterio resulta fundamental para responder estas preguntas, así que sin más dilación se las enunciaré, si quieren, dedicando a cada una tanto Tiempo y Espacio como sea necesario, porque todo depende de cómo interpretes si: ¿Es Justa la Naturaleza? ¿Lo es la propia noción de Igualdad, o la Igualdad en sí misma? ¿Es la Distinción o Diferenciación necesaria e intrínseca para el Mundo? ¿Qué hay de la otra gran relación del concepto de Justicia, esa que mantiene con la Idea de Libertad? ¿Cómo se puede aprehender en última instancia lo que es Justicia?


A esto entre otras Cosas he venido aquí. Ya he aseverado decisivamente que no hay Justicia posible en este Mundo, ahora es el turno de justificarlo. Y para ello, hay que empezar por las condiciones que ofrece este mismo Mundo. Su Naturaleza. ¿Es Justa la Naturaleza?  Por descontado, el mundo de los humanos (que también es un retoño de la Naturaleza), sus Sociedades y Civilizaciones, no lo son. Parten de la base de la Desigualdad. De que cada uno es Diferente. No Único, Diferente. Existe, eso sí, la Ilusión de Isonomía. La Ilusión de Igualdad ante la Ley. Sabido es también que esto no es cierto. Pero aun siéndolo, no existe Justicia en ello, en tanto en cuanto la Ley de los Mortales, como humana que es desde su concepción, está viciada. Demos, sin embargo, el beneficio de otorgarle a la Ley de los Mortales esa característica que no posee de ser Natural en términos puros. Incluso siendo así, seguiría sin existir Justicia. Porque una Igualdad ante una Ley, por Natural (no Perfecta) que sea, no garantiza una Igualdad en las condiciones de Vida. Cosa que por supuesto tampoco hacen el resto de sistemas humanos ya sean políticos, económicos o sociales. Esto es así porque su base es la Desigualdad. Desigualdad dada por la Diferencia. Diferencia que es, al parecer, Natural. Que cada ser vivo sea semejante, pero distinto, los hace por defecto desiguales. En la Naturaleza es donde se encuentra la Variabilidad Genética. Por lo que lo Natural es la abundancia de lo Diferente, aun con sus semejanzas. Sobra decirles, supongo, las atrocidades que se han cometido entre ustedes los humanos solo por esa condición congénita. Obviando toda implicación moral y ética, de las que yo siempre estoy exento en mis palabras, cabe preguntarse más allá de aquello que se hacen entre ustedes si es acaso Justo que entre miembros del mismo conjunto haya algunos fuertes y otros débiles; unos inteligentes y otros ineptos; unos rápidos y otros lentos; unos hermosos y otros desagradables; unos saludables y otros enfermos. Y así podría seguir hasta el Fin de los Días, pues por cada presunto Positivo siempre hay o debiera haber un aparente Negativo. Tomando como legítimo que la Distinción o Diferenciación son Naturales, ¿Existe Justicia en ello? Por supuesto que no. La Naturaleza de este Mundo no es Justa. Nunca lo ha sido, y nunca lo será. 


Desprendiéndome de ética y moral evito arrastrar mi análisis hacia el tópico al Problema del Mal, en el que quizá algunos estén pensando. Hablando solo de aquello que es Natural, es autoconclusivo que no existe Justicia en la Naturaleza. No solo no existe, tampoco es Posible. En la Naturaleza de este Mundo también se encuentran la Decadencia y la Descomposición. La Podredumbre y la Ruina. Sus interminables Ciclos de Vida, Muerte y Renacimiento. De Creación y Destrucción. De Transformación. En la Naturaleza de este Mundo existe una Cadena Trófica, que abarca desde lo Biológico hasta lo Cósmico. Que hace que una Vida solo tenga propósito último como alimento de otra. En la Naturaleza de este Mundo no es posible un Equilibrio Perfecto. Y por si fuera poco, Todas las Cosas son llevadas por el Tiempo, vuestra Alma también. ¿Dónde está la Justicia en la Naturaleza de este Mundo? Solo es asumible cualquier tipo de Justicia si se lee esa Idea como una independiente de aquella de Igualdad. 


¿Pero es acaso Justa la noción de Igualdad o la Igualdad en sí misma? A esto se debe responder de la misma manera que lo anterior. Descartando lecturas morales y éticas. Es decir, no incurriendo en la tradicional distinción entre Igualdad y Equidad, que es un concepto impregnado de lo social. Aquí no hablamos solo de ustedes los humanos, sino de todos los seres vivos. La Igualdad en términos absolutos también es completamente incompatible con las condiciones ofrecidas por este Mundo, en tanto en cuanto como acabo de exponer la Naturaleza demanda Diferencia. Pero si no lo fuese, ¿Habría Justicia sólo porque hubiese Igualdad? Aparentemente así debería ser, pero otorgar a todo cuanto es en el Mundo el mismo Estado no terminaría de ser un acto de Justicia por completo, y eso no solucionaría otra problemática. Si todos tuviesen el mismo Estado se estaría negando por una parte la Identidad y por otra, solo sobre el papel, la Voluntad. Mientras tanto, que todo se encuentre en la Igualdad sigue sin ser una solución a la problemática de la Libertad. Supóngase que se otorga a todo lo que puebla este Mundo las mismas características, condiciones y rasgos (entre un interminable etcétera de Cosas). Eso supondría elegir un promedio, una media o un estándar que aplique para absolutamente todos. Y claro, ¿Cómo definir cuál debe ser ese estándar en primer lugar? Mientras que, por otra parte, ¿Es Justo que exista un llamémoslo estándar? Obviamente no. Cualquier estándar establecido es injusto por definición. Elegir un estándar supone seleccionar unos parámetros concretos. Nada por encima, nada por debajo de éstos. Desde un punto de vista lógico, esto resultaría limitante y restrictivo, por lo que un Mundo de Iguales seguiría teniendo limitaciones consecuencia de sus propias normas, sean cuales sean. No existiría Libertad. ¿Y cómo va a ser Justo un Mundo donde no se es libre? Solo hay una solución en la que se puede pensar, y no es otra que ubicar la media o el estándar en lo Absoluto. Ni que decir tengo que esto entra en conflicto con la propia definición de lo que es un estándar, pues un estándar que se encuentra en lo Absoluto no puede ser estándar, en tanto en cuanto no tendría nada por encima. Ya no sería una media, ya no sería un estándar. No puede ubicarse un mínimo aceptable en lo máximo posible. Obviando la contradicción a nivel conceptual y suponiendo que puede suprimirse esta problemática, esto es algo que seguiría sin solucionar el otro conflicto con el que entra la propuesta. Lo Absoluto lo es porque no precisa de Relación, es Completo, Independiente y Autosuficiente. Suena bien, por supuesto. Pero supone alcanzar un estado pleno y sin restricciones. Estas condiciones solo están disponibles para aquellos que podemos considerar trascendentes. Se encuentra más allá de las opciones realistas de todo el género humano, por no decir todas las especies y seres vivos de este Mundo. 


Solo me falta por resolver, ahora que lo he introducido, si la Justicia y la Libertad guardan una relación estrecha o por el contrario no es así. Y partiendo de una base tan simple como que la Libertad debería ser algo Natural e inalienable. Ese debería tiene una carga muy potente, porque si ustedes tienen algo de Memoria y la suficiente Comprensión para entender lo que les vengo a transmitir en estos artículos, entonces recordarán que la Libertad en términos Absolutos (en los que casi siempre hablo) es inaccesible e imposible a menos que se tenga cierto grado de Omnipotencia o Verdadera Omnipotencia, según lectura. Pero saliendo de mis términos y entrando en unos más mundanos, cabe plantearse si la condición de libre, en condiciones fundamentalmente políticas y sociales, es algo implícito en un sistema Justo. Y por supuesto así debería ser si entendemos la Libertad como Derecho. 


Entre una de las incontables ventajas que ofrece la lengua inglesa, existen dos términos para hacer alusión al que en principio parece ser el mismo concepto, el de Libertad. Por una parte existe Liberty y por otra Freedom. Pero la carga y el significado que tienen estas palabras difiere enormemente. Liberty hace alusión a esa Libertad de corte más social y político que les menciono, y puede definirse como la condición de libre respecto a una forma de autoridad o control opresiva; mientras que Freedom es la condición de libre en tanto en cuanto a actuar, pensar, obrar o hablar como uno quiera, mucho más próxima a esa Libertad amplia de la que les hablo. Dicho de otra manera, para que lo entiendan ustedes mejor. Liberty es una Libertad muy humana, de carácter colectivo, social, legal, político e institucional. Freedom es, por otro lado, la Libertad en su estado más puro, pero también más inaccesible. Dependiendo de cómo se considere a cada una, entonces se tomará por justo (o incluso Natural) una u otra, quizá ambas, o tal vez ninguna. Si se considera como justo tener Liberty entonces teóricamente la mayoría de sociedades y civilizaciones del mundo lo serían, pues cada una de ellas puede hacer una lectura institucional, jurídica y legal distinta de la condición de libre de la misma forma que pueden hacerlo con la condición de justo y la idea de Justicia. Por ello, gozar de Libertad en términos institucionales es, consecuentemente, insuficiente para considerarse Libertad en relación a la Justicia. Si se considera como justo tener Freedom entonces nunca será posible alcanzar la Justicia, de la misma forma que no es posible alcanzar la Libertad. Esto es estrictamente así porque la Libertad plena, incluso alejando a ésta de mi concepción Absoluta y sin límites, es contradictoria con el mismo Mundo. La Libertad de este tipo funciona, para empezar, de forma individual y no colectiva como la Liberty. Y como no es posible la Existencia en Pura Soledad, no es posible que esta Libertad sea, pues no puede ser compartida, ya que por definición es imposible conceder a dos lo que es propio de uno. Puesto en términos simples. Si tu tienes la capacidad de obrar de acuerdo con tu Voluntad, pero esto se opone frontalmente a la capacidad de obrar de acuerdo con su Voluntad del Otro, entonces uno de los dos acabará perdiendo esta condición. Es por esto que, en términos realistas dentro de este Mundo, no es viable que quienes lo habitan puedan ser libres, y de ninguna manera puede decirse que otorgar esta Libertad a unos y no otros fuese justo. ¿Qué hacer entonces? De concederse, por entenderse natural (y si fuese posible, que no  lo es), tanto Liberty como Freedom a todos, la primera debería poner límites a la segunda, que dejaría de ser tal. Otra posible solución, que no es del todo de mi desagrado (o no lo sería bajo Igualdad de condiciones), pero desde luego no es justa, es conceder Freedom a todos para dar paso a un mundo en el que la Voluntad más fuerte terminaría por imponerse sobre las débiles. En cierto modo esto sería algo parecido a lo que hace la Naturaleza, que ya se ha aclarado que no es justa. Con el agravante, claro está, de que los seres vivos inteligentes (aun si de dudosa Inteligencia) han creado, diseñado y perfeccionado sociedades, estructuras, sistemas y modelos que sirven para crear desbalances, desigualdades y desequilibrios de forma artificial que no premian las características propias o la fuerza de la Voluntad personal, sino una tradición y una clase frecuentemente construidas con métodos cuestionables o sobre el legado de otros ya remotamente fallecidos. Si desde el Nacimiento la mayor parte de tu Existencia y sus condiciones están fuera de tu control, no es posible ejercer la Libertad en Igualdad de condiciones. Sin Igualdad de Condiciones es imposible que eso sea Justo. ¿Ven cómo cierra este triángulo? Justicia, Igualdad y Libertad son en cierto modo consustanciales, pero al mismo Tiempo no pueden ser parte de un Todo indivisible, no pueden ser indisociables. 


Entiéndase ahora que tanto Libertad, como Igualdad, como Justicia son Derechos Naturales e inalienables no solo del Ser Humano sino de toda la Vida Sensible. Este ejercicio mental requiere de un esfuerzo titánico por su parte, pues desafía precisamente todas las Leyes del Mundo y la Naturaleza. Deben ustedes pensar en un Mundo donde toda la Vida se encuentra en una condición de Libertad, Igualdad y Justicia. Por ende sería un Mundo en el que la diferenciación y la variabilidad intrínseca a la vida misma no sería tal o sería al menos omisible. Un Mundo donde la Vida Inteligente actuaría de forma idealmente justa y consecuente con su propia condición. Un Mundo donde cada individualidad podría ejercer su Voluntad sin limitaciones y sin entrar en conflicto con la de sus pares. Un Mundo Imposible, esencialmente. Pero me gusta que en este blog, donde precisamente tomamos el nombre de una entidad imposible como el Pretor, los lectores se reten a sí mismos constantemente tratando de imaginar todo aquello que puede parecer inimaginable. Todo lo que se encuentra, en definitiva, en lo inaccesible, más allá de todas las paradojas y contradicciones. ¿Les cuesta imaginarlo? Es entendible que así sea, porque hablamos como he dicho de lo Imposible. Imagínense ahora por tanto, dando sentido a Ambición Anticompetitiva, lo lejos que pueden llegar las Aspiraciones del Campeón. 


El Ablativo del Campeón se pregunta a sí mismo: ¿Qué es la Libertad si ésta te es impuesta? Y él mismo se responde, como siempre hace: No descansa sobre sus hombros el hecho de ser él quien la imponga, no es su Deseo imponerla. Desea para Todo la Justicia, Libertad e Igualdad que por ser tales a Todo corresponden. Por esta Razón, prima para él la idea de Justicia por sobre las otras dos, ya que entiende que ésta se corresponde con dar a cada quién lo que le corresponda. Y a Todos corresponde ser Verdaderamente Libres e Iguales, pues de serlo lo serían en lo Absoluto. Solo por debajo de la Verdad, de la que depende por defecto, esta noción de Justicia es tan inalcanzable como todo lo que hasta ahora aquí se ha escrito. Y si el Campeón por ventura la alcanzase y a Todo la impusiese, que en sus capacidades estaría, por su propia forma de verlo no sería Justo. El Campeón entiende que el proceso de consecución de todas estas condiciones en su plenitud no depende de sí, sino de todos aquellos que pretendan comenzarlo. Su idea es, por tanto, hacer que el recorrido hacia ello sea no más fácil porque fácil nunca será, sino al menos Posible. De esta forma quien lo haga lo hará porque ha podido, ha tenido las condiciones y no le ha sido impuesto. 


Pero de alguna forma… no creo que Todos -o Todo, para el caso- sean merecedores de ello. De acuerdo con nuestro propio criterio, si la Justicia consiste en dar a cada cual aquello que le corresponda, entonces prácticamente Nadie debería tener acceso siquiera a la Posibilidad. Ubicándome en la equidistancia entre nuestra propia postura y lo establecido por LOS, debo confesar que entiendo también la propuesta más limitante de éstos. Entiendo a mis nobles señores los Dioses Inmortales, con cuyas reglas no es posible alcanzar el grado de agencia que aquí les sugiero. Y por ello comprendo que la idea del Campeón no es forzarle a Todo una serie de condiciones, si no simplemente enseñar cuál es el Camino. Y esto es así porque, de acuerdo con lo que por buen Juicio puedo concretar y de hecho concreto: ese Camino sólo podrá ser transitado por aquel que sea digno de ello. Para obtener unas condiciones que habitan en la Imposibilidad, hay que demostrar que se es merecedor de ello. Por contradictorio que suene con la tónica general del propósito hasta ahora evidenciado, es de recibo y lógica que, para empezar, llegar hasta ese Final trascienda -también- toda Contradicción. Y para terminar no el Todo al que quizá el Campeón haga alusión deba alcanzarlo. Porque una vez tenidos en cuenta los Conceptos implicados en grado y condición aquí establecidas, ¿Qué es Todo para el Campeón? Ni siquiera tenemos una resolución directa y decisiva de qué es para su Ablativo, cuyo nivel está muy por debajo de aquel que posee el Campeón, por lo que no podemos hablar por Él con seguridad. Si podemos intuir que la Aspiración del Campeón para con esa Justicia Imposible, y obrando de la manera que con ella convendría de forma consecuente, es darle a Todo -insistentemente Todo en lugar de Todos por cuestión de inclusión- la opción de llegar a ese estado óptimo. Pero solo a Todo aquello que lo merezca o haya hecho por merecerlo. 


Por obrar con Justicia debemos proceder con minucioso escrutinio, y Tiempo tenemos para decidir quien a buen seguro amerita la óptima condición, aunque siendo honesto debo decir que decidido ya está, simplemente no puedo dar acceso a esa información porque ni siquiera yo la poseo en este Aquí y este Ahora. Ya dejé bastante claro que Aquí y Ahora las Posibilidades son bastante limitadas. 


Pero a mi modo de ver tampoco es tan difícil de entender como parece. Este Deseo del Campeón, aunque noble, está muy lejos de llegar a ser. Pocos serán, doy por hecho, los que tendrán siquiera la posibilidad de comenzar el recorrido; muchos menos los que llegarán a su final. Pero si es la Justicia Imposible en la que cada quién tendrá lo que corresponda lo que el Campeón pretende lograr definitivamente entonces esto será obrado desde esa misma posición que se busca conceder. Habría de estar loco si su Deseo último fuese conceder a Todos, o a Todo como él subraya, ese Poder inimaginable. Depositando mi Confianza plena en quién sobre el papel debiera ser Yo mismo, asumo que su… mi… Nuestra Idea es una a prueba de errores. Si prácticamente nadie -por Justicia- mereciera esa Imposible Justicia, entonces prácticamente nadie a ella acabará llegando. De la misma forma que LOS dan la posibilidad y la opción de lograr una u otra forma de Trascendencia a cambio de realizar enormes sacrificios, esfuerzos y demostrar una implacable Determinación y Voluntad; el Campeón presenta una alternativa similar que filtra por sí misma a quien resulta inapropiado. Por supuesto esto da lugar a plantear en qué diferencia esto entonces al Campeón de las instaladas alternativas místicas y cósmicas de LOS, de un Gran Filtro, de un Bosque Oscuro o de cualquier otro de los Caminos que ya son conocidos y se conocerán. Y aparentemente la diferencia es mínima, si es que existe diferencia alguna. Pero la Realidad es distinta. Justicia, Libertad e Igualdad son conceptos que deben dejar de entenderse en una clave puramente material. Lo que se infiere de las abstracciones en el Mundo Material y sus Representaciones no son sino una imitación de las que el Campeón pretende habilitar. Cualquier ascenso cósmico o místico debe hacerse en función de los términos establecidos por la fuente correspondiente. Liberación. Iluminación. Salvación. Unión. Son diversas las metodologías inferidas por los mortales y diferentes sus propósitos y fines. Pero siempre están en consonancia con un conjunto establecido de reglas, términos y condiciones. Aun si el fin último de la propuesta del Campeón fuese idéntico, en tanto en cuanto también existe en él un componente Trascendente y una finalidad Emancipadora, a aquellas de LOS; en este caso no existiría una imposición de tales características más allá de la que posea uno mismo. El Campeón, como mis señores, busca una superación de las ataduras. Pero a diferencia de Ellos, en su particular perspectiva de lo expuesto, no viene a dar los peces, sino a enseñar a pescar. Por el momento y desgraciadamente esto entra en conflicto con una Infinidad de Preceptos que están, como podrán ustedes presumir, fuera de alcance. Y por el momento y desgraciadamente, el Campeón está siendo en su proyecto tan vago e incierto como lo son LOS con los suyos, igualmente Indefinidos. 


El Campeón solo quiere Justicia para Todo. Y Justicia se hará. Para ello es necesaria la confirmación de una nueva Naturaleza. Nadie dijo que fuera fácil, y es fundamentalmente necesario que no lo sea, porque de serlo, ¿Qué harían muchos con semejante Poder? Está el Campeón en la obligación personal, más que le pese, de ser cauto con su Deseo. Las Aspiraciones del Campeón tienen una fuerte intención caritativa, pero su Buena Voluntad no cambia los Hechos. Algunos Idiotas están más allá de la Salvación. Siempre lo estarán.