domingo, 12 de abril de 2026

Ich Liebe Materialismus

 La Salida Fácil


De entre todo modo de pensar o sistema filosófico e ideológico al que acogerse, es el Materialismo el que sin que haya lugar al menor atisbo de duda mejor se ajusta a un Mundo que, por supuesto, es Material. O por lo menos lo es en su superficie y sobre todo en su apariencia. 


Paradójicamente, el título de este artículo está en alemán, lengua de la que proviene el célebre Idealismo Alemán, pero también algunas de las formas de Materialismo más populares. Pero no es por eso por lo que he escogido ese nombre para esta entrada. Y tampoco trato con ello hacer un alarde de capacidad lingüística. Es algo un tanto más rebuscado. Decía Wilhelm “Doktor” Voigt en Metal Gear Rising aquello de “Ich liebe Kapitalismus” que hasta alguien con un escaso o nulo nivel de alemán puede deducir que significa en castellano “Amo el Capitalismo” (o Me encanta, si os gusta algo más ajustado al español). Y si un tipo originario de la antigua Alemania Oriental puede decir que ama el Capitalismo, ¿Por qué no iba Yo, profundamente idealista, a poder decir que Me encanta el Materialismo? Seguramente el sentir de muchos alemanes en la RDA fuese parecido al del Doktor, algo que más o menos pudo apreciarse con la Caída del Muro. Pero no tengo tan claro si en la esfera idealista habrá muchos que profesen admiración por el Materialismo, o viceversa, claro. 


Es evidente que a mi no es que me apasione el Materialismo de manera literal. De hecho, estoy muy lejos de poder adscribirme a éste. Tampoco comparto muchos de sus postulados y premisas. Pero no me queda otra que, objetivamente, reconocer que es por mucho la corriente filosófica más apropiada, sobre todo para vivir en este momento del Tiempo y en este Universo concreto. Es, de forma bastante literal, la Salida Fácil


Quizá, más que decir que me encanta el Materialismo, debería decir que envidio -si es que alguna vez puedo llegar a sentir tal cosa- al Materialismo y los materialistas. Tal vez ellos no sean conscientes de lo mucho que simplifica la Realidad y todas sus problemáticas encomendarse a una idea tan clara y meridiana. Lo mucho que la corriente del Materialismo, en definitiva, hace algo Simple de lo Complejo. Si Todo, incluso la propia Conciencia, es Material, y la Materia está en el Origen y es la base de Todas las Cosas; entonces la Realidad queda simplificada de facto. Sorprendentemente, muchos Materialistas hacen de su conglomerado de Ideas (hm, debe resultarles bastante molesto) uno tan complejo como o más que el del Idealismo y los Idealistas. Pero el diablo está en los detalles y justificar, sobre todo en las variantes donde se aprecia un fisicalismo más extremo, que la Materia es el sustrato fundamental y central de toda la Creación requiere de un sesudo y elaborado discurso cuyo sustento se encuentra en las ciencias físicas y su capacidad para bien ofrecer una explicación, bien ofrecer una predicción razonada de una explicación. Esto hace que el Materialismo sea una corriente muy científica y muy imbricada en la Física, pero también la hace dependiente de una serie de leyes bastante rígidas y unos resultados que no siempre llegan o no pueden llegar aún. Y que por supuesto son insuficientes para explicarlo Todo. 


A lo largo de su dilatada Historia, el Materialismo ha tenido un número inabarcable de variantes, cada una con sus respectivos esquemas y conceptos. Para no aburrirles con ejemplos probablemente innecesarios, me limitaré a decirles que en muchos casos se pueden apreciar manifestaciones puntuales de abstracciones totalizantes. En ese sentido, no se puede decir que no sea un sistema que trata cumplir con lo que promete cualquier corriente de Pensamiento, que no es otra cosa que dar respuestas y ofrecer garantías, o al menos prometerlas. Es aquí donde brilla como posicionamiento ideológico. Otorgando la centralidad a lo material, el Materialismo cumple su cometido de responder preguntas con gran eficiencia. Descarta todo lo que no es práctico y se centra en aquello con lo que sí se puede trabajar. 


Y qué decir, ¿No? Cómo no iba a envidiar una postura tan cómoda. Su requisito mínimo es un amplio conocimiento científico, algo que sobre el papel tal vez parezca denso y amplísimo, pero que es ante todo accesible. Todo cuanto necesitas para ser Materialista está ahí, con mayor o menor dificultad para entenderlo en cada caso, pero se puede acceder a ello. Si Yo pudiera permitirme ignorar mi propia Esencia y Todo cuanto sé más allá de los confines del Mundo Material. Si pudiera autoconvencerme de la veracidad e infalibilidad de lo sensible. Si pudiera, en definitiva, renunciar a la Verdad, Yo también sería Materialista. 


Pareciera que estoy despreciando la doctrina materialista diciendo esto último, pero si ustedes se fijan estoy usando mis habituales mayúsculas cuando hablo del Materialismo, lo cual denota un mínimo de respeto por mi parte hacia esa corriente. Respeto tiene quien respeto merece. Yo no creo que el Materialismo sea incierto o incorrecto. Tampoco que sea falso. Sí a todas luces insuficiente. Al menos así es cuando se trata de mis, vamos a decir, objetivos tácticos y estratégicos. Si me acogiese a la Salida Fácil, si fuese únicamente Materialista, mis Resultados serían incompletos e imprecisos. No incorrectos o errados, pero sí profundamente limitados. El Materialismo es insuficiente. 


Pero es necesario. Indispensable. No se puede de ninguna de las maneras obtener atisbo de Verdad renunciando al Materialismo. Es un pilar irremplazable para cualquier Pensamiento que aspire a ser Completo o pretenda alcanzar un entendimiento total. Y es insustituible para conseguir todas las respuestas.


“Los Picapedreros”, por Gustave Courbet, 1849. En pintura, el Realismo es el estilo que mejor se ajusta al Materialismo, pues trata de representar el mundo físico y tangible, de hacer ver las Cosas "como son". La obra que aprecian aquí puede de hecho leerse en clave materialista a la perfección, incluso en clave marxista, que no deja de ser una de las expresiones más populares del Pensamiento Materialista. En contraste con el Idealismo imperante en las artes de su época, en esta pintura Courbet nos presenta un realismo sucio y crudo en el que dos trabajadores realizan una labor repetitiva sobre un material que se presenta de una forma que es de todo menos idealizada. Desde la perspectiva materialista y marxista, el Trabajo y la labor física (Material) son la fuente del Valor (Abstracción Inmaterial), probando que todo, incluso aquello que no es material, depende de una base material. Este es el fundamento principal de la Teoría del Valor-Trabajo (léanse Smith, Ricardo, Marx), con la que es difícil no coincidir.

Por otra parte, para aquellos que no estén interesados en la Verdad o en lo Completo y simplemente buscan una forma de proceder pragmática, útil y viable; entonces el Materialismo no solo es suficiente sino que es todo cuanto se necesita para salir adelante. Indiscutiblemente se trata de la corriente más efectiva de todas en relación al Mundo Material y sus problemáticas, por mucho que estas tengan o parezcan tener un sustrato inmaterial o una dimensión más allá de lo físico o sensible. Después de todo y en cualquier caso, eso que parece rondar o ronda más allá de los límites de lo físico está según la doctrina materialista inextricablemente unido a la Materia. Tal vez sea insuficiente para responder a todas las preguntas o incapaz de resolver todas las inquietudes, pero por cómo es planteado desde su misma base, el Materialismo será por sí solo idóneo para la vida en la Tierra. Un ciclo vital en este planeta consiste en cumplir unas necesidades básicas y satisfacer unos cuantos deseos básicos no tan básicos. Tantos como sea posible o como permita el bolsillo. No existe ni un ápice de lo inmaterial en ello. 


Así las Cosas, seguir un modelo que descarta todo lo que no corresponda y se centre en lo que es materialmente no solo es lo más inteligente que uno podría hacer, es lo que toda persona que quiera ahorrarse incontables quebraderos de cabeza debería hacer. La Vida aquí es más simple de lo que parece, y el Materialismo hace por simplificar aún más sus vicisitudes, altibajos, inconstancias y vaivenes. Una Salida Fácil, quizá un tipo de aceptación, o puede que un proceder tan pragmático como lo soy Yo mismo. Por todo eso y mucho más me encanta el Materialismo. O eso me encantaría poder decir. Felices aquellos para los que esta afirmación sea honesta. 


Hasta la próxima, mortales.


lunes, 6 de abril de 2026

Tontos útiles

 El valor de la susceptibilidad


Durante la larga y siempre entretenida Guerra Fría, hubo un término, concepto o expresión que se popularizó mucho en ambos bloques, pero particularmente en el del Oeste, para hacer alusión a aquellos individuos que eran manipulados directa o indirectamente para apoyar una causa o régimen que bien no entendían o comprendía, o bien simplemente bajo el que no vivían. A menudo se trataba, según siempre quienes usaban este término, de personas que estaban siendo manipuladas sin ser conscientes de ello (condición necesaria de la manipulación, por lo general) y que luchaban por ideales y causas que podrían llegar a ir en contra de sus propios intereses o de los que tuviese su propia afiliación. 


Así se consideraba durante la Guerra Fría a quienes, por ejemplo, hacían buena prensa de la Unión Soviética o la China Maoísta. Occidentales que no vivían en aquellos lugares y que, de acuerdo con sus críticos, eran manipulados como parte de un elaborado aparato propagandístico del Segundo Mundo. Desde el otro prisma, para aquellos que conformaban el Segundo Mundo, los tontos útiles serían aquellos que sin ser parte de sus sistemas eran susceptibles de ser manipulados o empleados para apoyar a causas y movimientos políticos o potencias extranjeras que conformasen el bloque del Este y similares. Se ponía en evidencia el valor de la susceptibilidad. 


Hoy, en un Mundo Post-Guerra Fría pero que aún parece vivir en ella o resentir a la misma, se considera un Tonto Útil a todo aquel que es fácilmente manipulable para apoyar una agenda hostil, con frecuencia también hostil para sí. Y es de rabiosa actualidad rescatar el concepto para hacer alusión a los conflictos del mundo actual. Más y muy notablemente en el caso de aquellos en que se ve envuelto el “divertido” Estado de Israel. Más allá de su sempiterna carta trampa del holocausto, la retórica israelí y su elaborada maquinaría propagandística se basan fundamentalmente en la victimización. Israel precisa de presentarse a sí mismo como un país débil, rodeado por enemigos, acorralado y odiado. Como una víctima. ¿Qué otra forma habría si no es esa de justificar sus posteriores atrocidades? Lo problemático viene cuando uno atiende a los adjetivos que yo he utilizado. De entre todos ellos, el único que quizá puede salvarse de incierto es el de odiado, pues se trata indiscutiblemente de un país odiado por muchos. Pero su imagen de aparente debilidad contrasta con lo impecable de su historial bélico-militar incluso en situaciones de presunta inferioridad. Y su situación de acorralamiento y cerco por enemigos tenía sentido hace décadas, pero ahora difícilmente uno puede siquiera sugerir que Israel se encuentre rodeado de enemigos si de entidades nacionales se trata. Por supuesto que en sus países vecinos existen grupos, organizaciones y milicias hostiles contra la ocupación israelí como Hamás en Palestina o Hezbolá en Líbano. No puedo incluir, sin embargo y a pesar de su evidente antagonismo, a los hutíes en Yemen o a la propia Irán, porque ambos se encuentran a como poco unos 1500 kilómetros. Más en el caso de Yemen. Un cerco no se puede dar, lógicamente y pese a quien pese, a una distancia tan masiva. Menos aún cuando en los alrededores del territorio israelí encontramos entidades nacionales que activamente apoyan, defienden o simplemente toleran a Israel, como es el caso de la totalidad del mundo árabe salvo contadas excepciones. Después de todo, los países del Golfo, con Arabia a la cabeza, siempre se han mostrado mucho más preocupados por Irán que por Israel. Finalmente, y no me olvido de ello, la carta de víctima de Israel no puede funcionar en un mundo en el que Israel es tecnológica y económicamente superior a sus rivales y enemigos, a los que aplica Carpet Bombings indiscriminadamente, entre otras muchas indecibles barbaridades mientras, además, tiene el apoyo de la nación más poderosa del mundo y el ejército más poderoso del Sistema Solar. 


Y sin embargo, en Occidente tenemos una inmensa legión de Tontos Útiles que sin pensarlo se rasgan las vestiduras por Israel. El perfil de tonto útil aquí está más que claro. Israel ha encontrado en la derecha liberal, el Evangelismo y el conservadurismo moderado europeo y americano una fuente inagotable de Tontos Útiles para el Sionismo a los que bombardear con propaganda para que, a su vez, estos produzcan una mayor cantidad de propaganda de forma gratuita. La estrategia a seguir es rematadamente simple, si uno entiende mínimamente cómo funciona la mente del sujeto promedio. Como por norma general las agrupaciones y los individuos con una afiliación progresista o izquierdista apoyan o al menos simpatizan con la causa Palestina; los de derechas deben por pura oposición apoyar a Israel. Pero como esto no funciona con todas las derechas, existen otros mecanismos para apelar a la susceptibilidad de manipulación de estos sujetos. Una derecha más radical o simplemente más seria, así como un conservadurismo más próximo al tradicionalismo o la reacción jamás va a apoyar a Israel, más bien todo lo contrario, será esencialmente antisemita. Estos por tanto presentan inmunidad a la manipulación hacia lo pro-israelí por puro rechazo a lo judío. Sin embargo, hay grupos no pequeños de “radicales desideologizados”, gente que aparentemente podría encajar en una ultraderecha pero cuya ideología se resume en realidad, por poner un ejemplo simple, en el racismo, en ser racista. Esto puede y es de hecho Weaponized por el Sionismo. Arguyendo que Israel se está enfrentando a un enemigo fundamentalmente musulmán (sin matizar que tipo de musulmanes son siquiera), muchos de estos sujetos desideologizados y evidentemente limitados acaban cayendo en el juego del Sionismo. Es la razón por la que, en definitiva, la ideología de los hebreos y su aparato propagandístico tienen muy poca penetración en extrema izquierda, izquierda y ultraderecha; pero prolifera en la derecha liberal y en los sujetos más sumidos desideologización, que no necesariamente necesitan encajar en un marco político de derechas e inclusive podrían darse en la izquierda.*


[Nota: Por norma general no suelo favorecer la categorización política en términos tan simplistas y mucho menos emplear las categorías políticas en un espectro de izquierdas y derechas porque considero que tienen demasiadas lagunas o simplemente son inoperantes y disfuncionales (en esto mismo que les he escrito en el párrafo anterior puede apreciarse), pero hago uso de ellas para que pueda entenderse discursivamente lo que les transmito sin muchas dificultades. En otra ocasión elaboraré sobre cómo considero que debe tratarse el espectro político o si debe haberlo/lo hay en primer lugar]


No obstante, y presten atención: Tontos Útiles atendiendo a la definición de la idea, los hay en todas partes y de todos los colores, por supuesto. Desde la lente del sionista o del judío tan insólito es o puede ser el apoyo de alguien no islamista a la causa Palestina, particularmente de aquellos que conforman la izquierda liberal o el progresismo, como lo puede ser el de una persona no judía a la causa sionista. Después de todo, el apoyo de alguien que forma parte del progresismo más tibio y social a una causa del Islam es incoherente ideológicamente. De hecho, a menudo los valores de ambas corrientes serán antitéticos o incompatibles. 


Claro, recordemos que esto es desde la lente del sionismo y, ahí sí, este perfil encaja plenamente en la definición de tonto útil. Pero volviendo a un punto neutral, imparcial y tan objetivo como sea posible, posicionarse en una situación histórica de estas características no entiende de matices ideológicos, sino de una mente mínimamente lógica y racional. No puede uno bajo circunstancia alguna ponerse de parte de Israel a menos que sea judío o israelí, en tanto en cuanto en ninguna situación de genocidio y lesa humanidad, un agente neutral puede posicionarse jamás de parte del victimario y no de la victima. Mucho menos cuando se trata de la nación más Poderosa de su región, y la única potencia nuclear de la misma. 


Es por esto que indispensablemente Israel necesita presentarse como la eterna víctima de una interminable agresión. Es el puntal de toda su retórica. La base de toda su propaganda. Ya sin hacerlo pueden convencer a algunos, pero haciéndolo todo el discurso del sionismo queda firme y apuntalado, con la capacidad suficiente para construir y sostener su narrativa, por absolutamente falsa que ésta sea. El Poder de las Palabras no debe pasar desapercibido, más aún cuando hay traslados de semántica. De Guerra a Genocidio existe un salto semántico y categorial que, inexplicablemente, funciona con muchos y pasa desapercibido para otros. 


Es más fácil de lo que parece ser un Tonto Útil, y desde luego también lo es acabar siéndolo. Si se me permite la audacia, consideraría que todo el Mundo es un tonto útil para una u otra ideología. Aplicable y aplicando, por descontado, más allá de lo político y entrando ya en el espacio del mismo Pensamiento. El Mundo es Información, y ustedes aun no tienen la capacidad de procesarla adecuadamente. Y como el Mundo es Información, ustedes también lo son; como la Información es susceptible de manipulación, entonces ustedes también. Su ciclo de retroalimentación, por supuesto, también lo es. El mero hecho de tener una ideología te convierte en un tonto útil, ¿Se debe o no se debe tenerla? Se debe, ¿Pero lo digo en sentido ideológico? Tengan por seguro que no. Cree en algo, aunque se lo lleve todo de ti.


Hasta más ver, mis Tontos Útiles.

martes, 31 de marzo de 2026

El Filtro de los Recuerdos

 Una vida en lo Analógico


Hace no mucho Tiempo había muchas personas que a la hora de Soñar y Recordar lo hacían en blanco y negro. Este hecho es mucho más frecuente en personas de avanzada edad o que al menos vivieron la mayor parte de su infancia y juventud en una época en la que aún no existía la televisión en color. Este fenómeno es particularmente interesante porque refleja cómo el entorno en el que se produce el desarrollo temprano y los estímulos que se dan en él tienen una influencia descomunal en la evolución mental de una persona hasta en los detalles más insignificantes. A pesar de que la Humanidad ha tenido desde siempre visión en color, la influencia cultural de medios como la fotografía o el cine de Tiempos pasados ha hecho que muchos tengan Sueños y Recuerdos monocromáticos.


Naturalmente en el Presente esto se ha vuelto algo mucho más infrecuente y difícil de encontrar, pero no por ello imposible. Quizá sólo gente muy anciana tenga ya Sueños y Recuerdos en monocromo, pero el otro día me puse yo a rememorar precisamente y caí en la cuenta de algo. En mi Forma actual, parte sustancial de la etapa de infancia y juventud se desarrollaron en un Mundo aún analógico. Una era en la que todavía no existían la alta definición o la televisión digital terrestre. Mucho menos el Ultra HD de estos Tiempos o los efectos visuales, cromáticos y refractivos que se pueden apreciar en la actualidad. Los medios y la cultura de la época se consumían con una definición que hoy en día puede catalogarse como pobre o al menos muy parca en calidad. Todavía eran necesarias antenas auxiliares para ver la televisión, y en función de cómo estuviese dispuesta la antena, el canal de turno se veía con mayor o menor calidad, pero nunca había un estándar siquiera cercano al de ahora, ni siquiera cuando la emisión estaba en un estado óptimo. 


Los que llevan ya mucho por aquí sabrán que el fútbol siempre ha tenido su hueco en el lugar, y que el fútbol inglés ha tenido un papel destacado en todo momento. Algo que ha sido importante para que esto sea así es que en su día, hará ya más de dos décadas que se dice pronto, yo tenía por costumbre ver mucho fútbol inglés en una televisión que aún era analógica. Intermitentemente desde los 90 hasta finales de los 2000, se retransmitían por televisión partidos de la primera división de fútbol inglés (Antaño First Division y luego Premier League). En un primer momento, cuando durante los fines de semana y a una edad aún relativamente temprana yo veía esos partidos, todavía lo hacía por la televisión analógica. Y por eso gran parte de mis recuerdos al respecto son en analógico, con la calidad de imagen de la época. Pero no lo son solo para el partido en cuestión siendo visto por el televisor, sino para todo el Recuerdo en general como si se de una especie de filtro se tratase. 


No siempre que lo recuerdo lo hago en esta calidad. Entendiendo que de tantas otras Formas preservo distinto grado de Memoria, cada uno de los Recuerdos se presenta en mi Mente en el mismo estado, pero a veces pareciera como si ese Filtro de los Recuerdos hiciese de la Memoria correspondiente una ajustada a su época. Así pues cuando recuerdo de forma más o menos vívida fotogramas o imágenes de un ahora remoto Tottenham - Aston Villa que finalizó 2-1 a favor del combinado londinense en 2003, lo hago en ocasiones con la calidad de imagen de ese entonces, a pesar de que esa misma escena puedo reconstruirla con una visibilidad natural. Seguramente se tratase de un resumen más que del partido en sí, ya que el que sí recuerdo con mayor detalle (y si pude ver íntegramente) fue un empate a 1 entre esos dos equipos en el año 2005, ya en los prolegómenos de la televisión digital terrestre. Lógico, por otra parte, ya que en su día y dependiendo de la región en la que te encontrases la televisión solo tenía 5 o 6 cadenas y media (esa media era el Canal+, codificado cuando emitía contenido de pago). Algunas regiones tenían dos televisiones autonómicas, pero lo normal era tener una. El fútbol en abierto -algo que hoy en día es impensable- era algo frecuente, pero la cantidad de partidos que se podían emitir, teniendo en cuenta la limitada oferta de canales, no era muy alta. 


Cuando me llegan imágenes de otros Tiempos, también puede aplicarse a estas un filtro coherente con la época de la que provienen en función de la tecnología y los estímulos predominantes que correspondan. En un Futuro, la imagen siempre viene con efectos ahora difíciles de describir y aún más complejos de entender, pero un lujo de definición y detalle sin igual. En un Pasado, la imagen llega con un tono claro pero un efecto de distancia y lejanía no en calidad sino en términos literales, además de la correspondiente aclimatación temporal. 


Imagen muy ilustrativa escogida cuidadosamente para conservar la temática futbolística en la que puede compararse como era la calidad de imagen en la televisión analógica con respecto a la digital. En función de la calidad de la señal recibida por la antena, la imagen podía verse con mayor o menor cantidad de ruido (también llamado nieve). Rara vez podía verse una imagen con la mayor nitidez posible y sin nada de ruido. En la televisión digital, cuando la calidad de señal es baja, la imagen simplemente se pixela o -más común en la actualidad con los televisores inteligentes- la pantalla se queda en negro. La definición, en cualquier caso, es de calidad mucho mayor en la televisión digital.

En esta Vida tal parece que mis recuerdos estarán en analógico. Hace unos días revisité el United de la Era Ferguson, por seguir con un ejemplo similar, y me di cuenta viendo algunos de sus partidos antiguos y resúmenes de la época que, además de la propia imagen de video, mi recuerdo de los mismos también estaba en analógico, incluso cuando los partidos de turno ya formaban parte de la segunda mitad del periodo de Ferguson como entrenador, ya en plena era de la televisión digital. A mi modo de ver, es una especie de confirmación de que, en efecto, uno siempre recuerda en función de aquello a lo que se acostumbró, sobre todo cuando la época queda ya muy atrás. Sería entendible recordar al United de Cantoná en analógico, pues así es como se veía en ese entonces. Pero no es del todo lógico que mi recuerdo del United de Cristiano y Rooney, cuyos inicios fueron todavía en la era analógica pero su esplendor en la digital, sigan viéndose de esa manera. Cuando el Manchester United gana la Champions League del año 2008, lo hace en un mundo que ya se ha confirmado como Digital. La televisión analógica ya agonizaba para ese entonces. No mucho después se produciría el Apagón Analógico, algo que fue un hecho no poco chocante por su carácter de momento bisagra entre dos eras. Y a pesar de todo, parece ser que esta será una Vida en lo Analógico. 


Esa final de 2008 contra el Chelsea que se definió desde el punto de penalti la sigo viendo con la calidad de un televisor de los 90. Principios de los 2000 como máximo. Y muy probablemente cuando recuerde ediciones más recientes en un futuro lo haga de la misma manera. La respuesta a los distintos estímulos puede producir en cuerpo y mente diferentes reacciones, y la exposición a un tipo concreto de éstos termina produciendo tal parece una asimilación duradera. En la actualidad muy pocos habrá que tengan una visión monocromática de lo que produzca su Mente. Y en el mañana, pocos habrá que tengan una visión analógica de eso mismo, si es que hay alguno ahora y no es una peculiaridad personal. Cada generación tiene su correspondiente Filtro de los Recuerdos. La Tecnología y la Cultura son y serán siempre una parte significativa de vuestras vidas y moldearán la forma en la que percibís Las Cosas. La mía en este Presente ya es una acorde a esa Vida en lo Analógico, pero hablándoles desde este medio, que de analógico poco tiene, les transmito el mensaje que les corresponde escuchar, porque es el que esta y muchas otras vidas terminará por definir ya sea en sus Sueños o en sus Memorias: Bienvenidos a la Era Digital.