domingo, 12 de abril de 2026

Ich Liebe Materialismus

 La Salida Fácil


De entre todo modo de pensar o sistema filosófico e ideológico al que acogerse, es el Materialismo el que sin que haya lugar al menor atisbo de duda mejor se ajusta a un Mundo que, por supuesto, es Material. O por lo menos lo es en su superficie y sobre todo en su apariencia. 


Paradójicamente, el título de este artículo está en alemán, lengua de la que proviene el célebre Idealismo Alemán, pero también algunas de las formas de Materialismo más populares. Pero no es por eso por lo que he escogido ese nombre para esta entrada. Y tampoco trato con ello hacer un alarde de capacidad lingüística. Es algo un tanto más rebuscado. Decía Wilhelm “Doktor” Voigt en Metal Gear Rising aquello de “Ich liebe Kapitalismus” que hasta alguien con un escaso o nulo nivel de alemán puede deducir que significa en castellano “Amo el Capitalismo” (o Me encanta, si os gusta algo más ajustado al español). Y si un tipo originario de la antigua Alemania Oriental puede decir que ama el Capitalismo, ¿Por qué no iba Yo, profundamente idealista, a poder decir que Me encanta el Materialismo? Seguramente el sentir de muchos alemanes en la RDA fuese parecido al del Doktor, algo que más o menos pudo apreciarse con la Caída del Muro. Pero no tengo tan claro si en la esfera idealista habrá muchos que profesen admiración por el Materialismo, o viceversa, claro. 


Es evidente que a mi no es que me apasione el Materialismo de manera literal. De hecho, estoy muy lejos de poder adscribirme a éste. Tampoco comparto muchos de sus postulados y premisas. Pero no me queda otra que, objetivamente, reconocer que es por mucho la corriente filosófica más apropiada, sobre todo para vivir en este momento del Tiempo y en este Universo concreto. Es, de forma bastante literal, la Salida Fácil


Quizá, más que decir que me encanta el Materialismo, debería decir que envidio -si es que alguna vez puedo llegar a sentir tal cosa- al Materialismo y los materialistas. Tal vez ellos no sean conscientes de lo mucho que simplifica la Realidad y todas sus problemáticas encomendarse a una idea tan clara y meridiana. Lo mucho que la corriente del Materialismo, en definitiva, hace algo Simple de lo Complejo. Si Todo, incluso la propia Conciencia, es Material, y la Materia está en el Origen y es la base de Todas las Cosas; entonces la Realidad queda simplificada de facto. Sorprendentemente, muchos Materialistas hacen de su conglomerado de Ideas (hm, debe resultarles bastante molesto) uno tan complejo como o más que el del Idealismo y los Idealistas. Pero el diablo está en los detalles y justificar, sobre todo en las variantes donde se aprecia un fisicalismo más extremo, que la Materia es el sustrato fundamental y central de toda la Creación requiere de un sesudo y elaborado discurso cuyo sustento se encuentra en las ciencias físicas y su capacidad para bien ofrecer una explicación, bien ofrecer una predicción razonada de una explicación. Esto hace que el Materialismo sea una corriente muy científica y muy imbricada en la Física, pero también la hace dependiente de una serie de leyes bastante rígidas y unos resultados que no siempre llegan o no pueden llegar aún. Y que por supuesto son insuficientes para explicarlo Todo. 


A lo largo de su dilatada Historia, el Materialismo ha tenido un número inabarcable de variantes, cada una con sus respectivos esquemas y conceptos. Para no aburrirles con ejemplos probablemente innecesarios, me limitaré a decirles que en muchos casos se pueden apreciar manifestaciones puntuales de abstracciones totalizantes. En ese sentido, no se puede decir que no sea un sistema que trata cumplir con lo que promete cualquier corriente de Pensamiento, que no es otra cosa que dar respuestas y ofrecer garantías, o al menos prometerlas. Es aquí donde brilla como posicionamiento ideológico. Otorgando la centralidad a lo material, el Materialismo cumple su cometido de responder preguntas con gran eficiencia. Descarta todo lo que no es práctico y se centra en aquello con lo que sí se puede trabajar. 


Y qué decir, ¿No? Cómo no iba a envidiar una postura tan cómoda. Su requisito mínimo es un amplio conocimiento científico, algo que sobre el papel tal vez parezca denso y amplísimo, pero que es ante todo accesible. Todo cuanto necesitas para ser Materialista está ahí, con mayor o menor dificultad para entenderlo en cada caso, pero se puede acceder a ello. Si Yo pudiera permitirme ignorar mi propia Esencia y Todo cuanto sé más allá de los confines del Mundo Material. Si pudiera autoconvencerme de la veracidad e infalibilidad de lo sensible. Si pudiera, en definitiva, renunciar a la Verdad, Yo también sería Materialista. 


Pareciera que estoy despreciando la doctrina materialista diciendo esto último, pero si ustedes se fijan estoy usando mis habituales mayúsculas cuando hablo del Materialismo, lo cual denota un mínimo de respeto por mi parte hacia esa corriente. Respeto tiene quien respeto merece. Yo no creo que el Materialismo sea incierto o incorrecto. Tampoco que sea falso. Sí a todas luces insuficiente. Al menos así es cuando se trata de mis, vamos a decir, objetivos tácticos y estratégicos. Si me acogiese a la Salida Fácil, si fuese únicamente Materialista, mis Resultados serían incompletos e imprecisos. No incorrectos o errados, pero sí profundamente limitados. El Materialismo es insuficiente. 


Pero es necesario. Indispensable. No se puede de ninguna de las maneras obtener atisbo de Verdad renunciando al Materialismo. Es un pilar irremplazable para cualquier Pensamiento que aspire a ser Completo o pretenda alcanzar un entendimiento total. Y es insustituible para conseguir todas las respuestas.


“Los Picapedreros”, por Gustave Courbet, 1849. En pintura, el Realismo es el estilo que mejor se ajusta al Materialismo, pues trata de representar el mundo físico y tangible, de hacer ver las Cosas "como son". La obra que aprecian aquí puede de hecho leerse en clave materialista a la perfección, incluso en clave marxista, que no deja de ser una de las expresiones más populares del Pensamiento Materialista. En contraste con el Idealismo imperante en las artes de su época, en esta pintura Courbet nos presenta un realismo sucio y crudo en el que dos trabajadores realizan una labor repetitiva sobre un material que se presenta de una forma que es de todo menos idealizada. Desde la perspectiva materialista y marxista, el Trabajo y la labor física (Material) son la fuente del Valor (Abstracción Inmaterial), probando que todo, incluso aquello que no es material, depende de una base material. Este es el fundamento principal de la Teoría del Valor-Trabajo (léanse Smith, Ricardo, Marx), con la que es difícil no coincidir.

Por otra parte, para aquellos que no estén interesados en la Verdad o en lo Completo y simplemente buscan una forma de proceder pragmática, útil y viable; entonces el Materialismo no solo es suficiente sino que es todo cuanto se necesita para salir adelante. Indiscutiblemente se trata de la corriente más efectiva de todas en relación al Mundo Material y sus problemáticas, por mucho que estas tengan o parezcan tener un sustrato inmaterial o una dimensión más allá de lo físico o sensible. Después de todo y en cualquier caso, eso que parece rondar o ronda más allá de los límites de lo físico está según la doctrina materialista inextricablemente unido a la Materia. Tal vez sea insuficiente para responder a todas las preguntas o incapaz de resolver todas las inquietudes, pero por cómo es planteado desde su misma base, el Materialismo será por sí solo idóneo para la vida en la Tierra. Un ciclo vital en este planeta consiste en cumplir unas necesidades básicas y satisfacer unos cuantos deseos básicos no tan básicos. Tantos como sea posible o como permita el bolsillo. No existe ni un ápice de lo inmaterial en ello. 


Así las Cosas, seguir un modelo que descarta todo lo que no corresponda y se centre en lo que es materialmente no solo es lo más inteligente que uno podría hacer, es lo que toda persona que quiera ahorrarse incontables quebraderos de cabeza debería hacer. La Vida aquí es más simple de lo que parece, y el Materialismo hace por simplificar aún más sus vicisitudes, altibajos, inconstancias y vaivenes. Una Salida Fácil, quizá un tipo de aceptación, o puede que un proceder tan pragmático como lo soy Yo mismo. Por todo eso y mucho más me encanta el Materialismo. O eso me encantaría poder decir. Felices aquellos para los que esta afirmación sea honesta. 


Hasta la próxima, mortales.


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