miércoles, 25 de marzo de 2026

Las Aspiraciones del Campeón

 Justicia Imposible

Aunque no sea el más importante, sí que es uno de los más valiosos para mí. Pero yo mismo sé que su obtención o consecución es en el Aquí y el Ahora no es Posible. Les hablo de la Justicia, y lo hago en calidad de representante. Después de todo, soy alguien que responde al título (uno de tantos, eh) de Espada de la Justicia. Apelativo que hace pensar a muchos que la Justicia pesa para mí más que la Verdad, como si pudiera haber Justicia sin Verdad… Heh. 


¿Recuerdan mi Razonamiento aquellos que lo hayan visto u oído? Tiempo, para descubrir la Verdad; Sabiduría, para Poder conocer la Verdad; y Justicia, para que prevalezca la Verdad. Ah, perfectamente ejecutado. Aun así no me atrevería yo a negar que el de Justicia es uno de los más importantes Ideales instalados en nuestro Núcleo. Y por otra parte, tampoco es que el resto de conceptos aquí mencionados sean de simple obtención. El Tiempo te viene dado, y aun en lo Infinito puede no ser suficiente; y la Sabiduría no siempre se puede obtener, no desde luego sin Sacrificios que no cualquiera se atrevería a hacer. Pero la Justicia tiene la malaventura de no ser Posible en este Mundo. Con M en mayúsculas, por lo que pueden ustedes leer, allá donde dice Mundo, otros términos como Realidad, Plano, Dimensión, Universo… 


Para que exista un Promedio, debe haber alguien por debajo. Para que exista una Media, debe haber alguien por encima. Esto sobre el papel no se trata de Justicia, sino de Igualdad, ¿Pero existe o no una relación necesaria entre ambos? Lo que voy a escribirles en esta personal pero sobre todo reflexiva entrada me resulta profundamente desalentador. Decepcionante, incluso. Pero es la Verdad, y con la Verdad he decidido hablarles. 


Más allá de la relación o no entre Justicia e Igualdad, que debemos resolver antes de encontrar conclusiones óptimas, surgen muchas preguntas igualmente indispensables para obtener la Respuesta final. Porque lo interpretativo invade aquí a lo objetivo, y es por tanto necesario interpretar y reinterpretar. El buen criterio resulta fundamental para responder estas preguntas, así que sin más dilación se las enunciaré, si quieren, dedicando a cada una tanto Tiempo y Espacio como sea necesario, porque todo depende de cómo interpretes si: ¿Es Justa la Naturaleza? ¿Lo es la propia noción de Igualdad, o la Igualdad en sí misma? ¿Es la Distinción o Diferenciación necesaria e intrínseca para el Mundo? ¿Qué hay de la otra gran relación del concepto de Justicia, esa que mantiene con la Idea de Libertad? ¿Cómo se puede aprehender en última instancia lo que es Justicia?


A esto entre otras Cosas he venido aquí. Ya he aseverado decisivamente que no hay Justicia posible en este Mundo, ahora es el turno de justificarlo. Y para ello, hay que empezar por las condiciones que ofrece este mismo Mundo. Su Naturaleza. ¿Es Justa la Naturaleza?  Por descontado, el mundo de los humanos (que también es un retoño de la Naturaleza), sus Sociedades y Civilizaciones, no lo son. Parten de la base de la Desigualdad. De que cada uno es Diferente. No Único, Diferente. Existe, eso sí, la Ilusión de Isonomía. La Ilusión de Igualdad ante la Ley. Sabido es también que esto no es cierto. Pero aun siéndolo, no existe Justicia en ello, en tanto en cuanto la Ley de los Mortales, como humana que es desde su concepción, está viciada. Demos, sin embargo, el beneficio de otorgarle a la Ley de los Mortales esa característica que no posee de ser Natural en términos puros. Incluso siendo así, seguiría sin existir Justicia. Porque una Igualdad ante una Ley, por Natural (no Perfecta) que sea, no garantiza una Igualdad en las condiciones de Vida. Cosa que por supuesto tampoco hacen el resto de sistemas humanos ya sean políticos, económicos o sociales. Esto es así porque su base es la Desigualdad. Desigualdad dada por la Diferencia. Diferencia que es, al parecer, Natural. Que cada ser vivo sea semejante, pero distinto, los hace por defecto desiguales. En la Naturaleza es donde se encuentra la Variabilidad Genética. Por lo que lo Natural es la abundancia de lo Diferente, aun con sus semejanzas. Sobra decirles, supongo, las atrocidades que se han cometido entre ustedes los humanos solo por esa condición congénita. Obviando toda implicación moral y ética, de las que yo siempre estoy exento en mis palabras, cabe preguntarse más allá de aquello que se hacen entre ustedes si es acaso Justo que entre miembros del mismo conjunto haya algunos fuertes y otros débiles; unos inteligentes y otros ineptos; unos rápidos y otros lentos; unos hermosos y otros desagradables; unos saludables y otros enfermos. Y así podría seguir hasta el Fin de los Días, pues por cada presunto Positivo siempre hay o debiera haber un aparente Negativo. Tomando como legítimo que la Distinción o Diferenciación son Naturales, ¿Existe Justicia en ello? Por supuesto que no. La Naturaleza de este Mundo no es Justa. Nunca lo ha sido, y nunca lo será. 


Desprendiéndome de ética y moral evito arrastrar mi análisis hacia el tópico al Problema del Mal, en el que quizá algunos estén pensando. Hablando solo de aquello que es Natural, es autoconclusivo que no existe Justicia en la Naturaleza. No solo no existe, tampoco es Posible. En la Naturaleza de este Mundo también se encuentran la Decadencia y la Descomposición. La Podredumbre y la Ruina. Sus interminables Ciclos de Vida, Muerte y Renacimiento. De Creación y Destrucción. De Transformación. En la Naturaleza de este Mundo existe una Cadena Trófica, que abarca desde lo Biológico hasta lo Cósmico. Que hace que una Vida solo tenga propósito último como alimento de otra. En la Naturaleza de este Mundo no es posible un Equilibrio Perfecto. Y por si fuera poco, Todas las Cosas son llevadas por el Tiempo, vuestra Alma también. ¿Dónde está la Justicia en la Naturaleza de este Mundo? Solo es asumible cualquier tipo de Justicia si se lee esa Idea como una independiente de aquella de Igualdad. 


¿Pero es acaso Justa la noción de Igualdad o la Igualdad en sí misma? A esto se debe responder de la misma manera que lo anterior. Descartando lecturas morales y éticas. Es decir, no incurriendo en la tradicional distinción entre Igualdad y Equidad, que es un concepto impregnado de lo social. Aquí no hablamos solo de ustedes los humanos, sino de todos los seres vivos. La Igualdad en términos absolutos también es completamente incompatible con las condiciones ofrecidas por este Mundo, en tanto en cuanto como acabo de exponer la Naturaleza demanda Diferencia. Pero si no lo fuese, ¿Habría Justicia sólo porque hubiese Igualdad? Aparentemente así debería ser, pero otorgar a todo cuanto es en el Mundo el mismo Estado no terminaría de ser un acto de Justicia por completo, y eso no solucionaría otra problemática. Si todos tuviesen el mismo Estado se estaría negando por una parte la Identidad y por otra, solo sobre el papel, la Voluntad. Mientras tanto, que todo se encuentre en la Igualdad sigue sin ser una solución a la problemática de la Libertad. Supóngase que se otorga a todo lo que puebla este Mundo las mismas características, condiciones y rasgos (entre un interminable etcétera de Cosas). Eso supondría elegir un promedio, una media o un estándar que aplique para absolutamente todos. Y claro, ¿Cómo definir cuál debe ser ese estándar en primer lugar? Mientras que, por otra parte, ¿Es Justo que exista un llamémoslo estándar? Obviamente no. Cualquier estándar establecido es injusto por definición. Elegir un estándar supone seleccionar unos parámetros concretos. Nada por encima, nada por debajo de éstos. Desde un punto de vista lógico, esto resultaría limitante y restrictivo, por lo que un Mundo de Iguales seguiría teniendo limitaciones consecuencia de sus propias normas, sean cuales sean. No existiría Libertad. ¿Y cómo va a ser Justo un Mundo donde no se es libre? Solo hay una solución en la que se puede pensar, y no es otra que ubicar la media o el estándar en lo Absoluto. Ni que decir tengo que esto entra en conflicto con la propia definición de lo que es un estándar, pues un estándar que se encuentra en lo Absoluto no puede ser estándar, en tanto en cuanto no tendría nada por encima. Ya no sería una media, ya no sería un estándar. No puede ubicarse un mínimo aceptable en lo máximo posible. Obviando la contradicción a nivel conceptual y suponiendo que puede suprimirse esta problemática, esto es algo que seguiría sin solucionar el otro conflicto con el que entra la propuesta. Lo Absoluto lo es porque no precisa de Relación, es Completo, Independiente y Autosuficiente. Suena bien, por supuesto. Pero supone alcanzar un estado pleno y sin restricciones. Estas condiciones solo están disponibles para aquellos que podemos considerar trascendentes. Se encuentra más allá de las opciones realistas de todo el género humano, por no decir todas las especies y seres vivos de este Mundo. 


Solo me falta por resolver, ahora que lo he introducido, si la Justicia y la Libertad guardan una relación estrecha o por el contrario no es así. Y partiendo de una base tan simple como que la Libertad debería ser algo Natural e inalienable. Ese debería tiene una carga muy potente, porque si ustedes tienen algo de Memoria y la suficiente Comprensión para entender lo que les vengo a transmitir en estos artículos, entonces recordarán que la Libertad en términos Absolutos (en los que casi siempre hablo) es inaccesible e imposible a menos que se tenga cierto grado de Omnipotencia o Verdadera Omnipotencia, según lectura. Pero saliendo de mis términos y entrando en unos más mundanos, cabe plantearse si la condición de libre, en condiciones fundamentalmente políticas y sociales, es algo implícito en un sistema Justo. Y por supuesto así debería ser si entendemos la Libertad como Derecho. 


Entre una de las incontables ventajas que ofrece la lengua inglesa, existen dos términos para hacer alusión al que en principio parece ser el mismo concepto, el de Libertad. Por una parte existe Liberty y por otra Freedom. Pero la carga y el significado que tienen estas palabras difiere enormemente. Liberty hace alusión a esa Libertad de corte más social y político que les menciono, y puede definirse como la condición de libre respecto a una forma de autoridad o control opresiva; mientras que Freedom es la condición de libre en tanto en cuanto a actuar, pensar, obrar o hablar como uno quiera, mucho más próxima a esa Libertad amplia de la que les hablo. Dicho de otra manera, para que lo entiendan ustedes mejor. Liberty es una Libertad muy humana, de carácter colectivo, social, legal, político e institucional. Freedom es, por otro lado, la Libertad en su estado más puro, pero también más inaccesible. Dependiendo de cómo se considere a cada una, entonces se tomará por justo (o incluso Natural) una u otra, quizá ambas, o tal vez ninguna. Si se considera como justo tener Liberty entonces teóricamente la mayoría de sociedades y civilizaciones del mundo lo serían, pues cada una de ellas puede hacer una lectura institucional, jurídica y legal distinta de la condición de libre de la misma forma que pueden hacerlo con la condición de justo y la idea de Justicia. Por ello, gozar de Libertad en términos institucionales es, consecuentemente, insuficiente para considerarse Libertad en relación a la Justicia. Si se considera como justo tener Freedom entonces nunca será posible alcanzar la Justicia, de la misma forma que no es posible alcanzar la Libertad. Esto es estrictamente así porque la Libertad plena, incluso alejando a ésta de mi concepción Absoluta y sin límites, es contradictoria con el mismo Mundo. La Libertad de este tipo funciona, para empezar, de forma individual y no colectiva como la Liberty. Y como no es posible la Existencia en Pura Soledad, no es posible que esta Libertad sea, pues no puede ser compartida, ya que por definición es imposible conceder a dos lo que es propio de uno. Puesto en términos simples. Si tu tienes la capacidad de obrar de acuerdo con tu Voluntad, pero esto se opone frontalmente a la capacidad de obrar de acuerdo con su Voluntad del Otro, entonces uno de los dos acabará perdiendo esta condición. Es por esto que, en términos realistas dentro de este Mundo, no es viable que quienes lo habitan puedan ser libres, y de ninguna manera puede decirse que otorgar esta Libertad a unos y no otros fuese justo. ¿Qué hacer entonces? De concederse, por entenderse natural (y si fuese posible, que no  lo es), tanto Liberty como Freedom a todos, la primera debería poner límites a la segunda, que dejaría de ser tal. Otra posible solución, que no es del todo de mi desagrado (o no lo sería bajo Igualdad de condiciones), pero desde luego no es justa, es conceder Freedom a todos para dar paso a un mundo en el que la Voluntad más fuerte terminaría por imponerse sobre las débiles. En cierto modo esto sería algo parecido a lo que hace la Naturaleza, que ya se ha aclarado que no es justa. Con el agravante, claro está, de que los seres vivos inteligentes (aun si de dudosa Inteligencia) han creado, diseñado y perfeccionado sociedades, estructuras, sistemas y modelos que sirven para crear desbalances, desigualdades y desequilibrios de forma artificial que no premian las características propias o la fuerza de la Voluntad personal, sino una tradición y una clase frecuentemente construidas con métodos cuestionables o sobre el legado de otros ya remotamente fallecidos. Si desde el Nacimiento la mayor parte de tu Existencia y sus condiciones están fuera de tu control, no es posible ejercer la Libertad en Igualdad de condiciones. Sin Igualdad de Condiciones es imposible que eso sea Justo. ¿Ven cómo cierra este triángulo? Justicia, Igualdad y Libertad son en cierto modo consustanciales, pero al mismo Tiempo no pueden ser parte de un Todo indivisible, no pueden ser indisociables. 


Entiéndase ahora que tanto Libertad, como Igualdad, como Justicia son Derechos Naturales e inalienables no solo del Ser Humano sino de toda la Vida Sensible. Este ejercicio mental requiere de un esfuerzo titánico por su parte, pues desafía precisamente todas las Leyes del Mundo y la Naturaleza. Deben ustedes pensar en un Mundo donde toda la Vida se encuentra en una condición de Libertad, Igualdad y Justicia. Por ende sería un Mundo en el que la diferenciación y la variabilidad intrínseca a la vida misma no sería tal o sería al menos omisible. Un Mundo donde la Vida Inteligente actuaría de forma idealmente justa y consecuente con su propia condición. Un Mundo donde cada individualidad podría ejercer su Voluntad sin limitaciones y sin entrar en conflicto con la de sus pares. Un Mundo Imposible, esencialmente. Pero me gusta que en este blog, donde precisamente tomamos el nombre de una entidad imposible como el Pretor, los lectores se reten a sí mismos constantemente tratando de imaginar todo aquello que puede parecer inimaginable. Todo lo que se encuentra, en definitiva, en lo inaccesible, más allá de todas las paradojas y contradicciones. ¿Les cuesta imaginarlo? Es entendible que así sea, porque hablamos como he dicho de lo Imposible. Imagínense ahora por tanto, dando sentido a Ambición Anticompetitiva, lo lejos que pueden llegar las Aspiraciones del Campeón. 


El Ablativo del Campeón se pregunta a sí mismo: ¿Qué es la Libertad si ésta te es impuesta? Y él mismo se responde, como siempre hace: No descansa sobre sus hombros el hecho de ser él quien la imponga, no es su Deseo imponerla. Desea para Todo la Justicia, Libertad e Igualdad que por ser tales a Todo corresponden. Por esta Razón, prima para él la idea de Justicia por sobre las otras dos, ya que entiende que ésta se corresponde con dar a cada quién lo que le corresponda. Y a Todos corresponde ser Verdaderamente Libres e Iguales, pues de serlo lo serían en lo Absoluto. Solo por debajo de la Verdad, de la que depende por defecto, esta noción de Justicia es tan inalcanzable como todo lo que hasta ahora aquí se ha escrito. Y si el Campeón por ventura la alcanzase y a Todo la impusiese, que en sus capacidades estaría, por su propia forma de verlo no sería Justo. El Campeón entiende que el proceso de consecución de todas estas condiciones en su plenitud no depende de sí, sino de todos aquellos que pretendan comenzarlo. Su idea es, por tanto, hacer que el recorrido hacia ello sea no más fácil porque fácil nunca será, sino al menos Posible. De esta forma quien lo haga lo hará porque ha podido, ha tenido las condiciones y no le ha sido impuesto. 


Pero de alguna forma… no creo que Todos -o Todo, para el caso- sean merecedores de ello. De acuerdo con nuestro propio criterio, si la Justicia consiste en dar a cada cual aquello que le corresponda, entonces prácticamente Nadie debería tener acceso siquiera a la Posibilidad. Ubicándome en la equidistancia entre nuestra propia postura y lo establecido por LOS, debo confesar que entiendo también la propuesta más limitante de éstos. Entiendo a mis nobles señores los Dioses Inmortales, con cuyas reglas no es posible alcanzar el grado de agencia que aquí les sugiero. Y por ello comprendo que la idea del Campeón no es forzarle a Todo una serie de condiciones, si no simplemente enseñar cuál es el Camino. Y esto es así porque, de acuerdo con lo que por buen Juicio puedo concretar y de hecho concreto: ese Camino sólo podrá ser transitado por aquel que sea digno de ello. Para obtener unas condiciones que habitan en la Imposibilidad, hay que demostrar que se es merecedor de ello. Por contradictorio que suene con la tónica general del propósito hasta ahora evidenciado, es de recibo y lógica que, para empezar, llegar hasta ese Final trascienda -también- toda Contradicción. Y para terminar no el Todo al que quizá el Campeón haga alusión deba alcanzarlo. Porque una vez tenidos en cuenta los Conceptos implicados en grado y condición aquí establecidas, ¿Qué es Todo para el Campeón? Ni siquiera tenemos una resolución directa y decisiva de qué es para su Ablativo, cuyo nivel está muy por debajo de aquel que posee el Campeón, por lo que no podemos hablar por Él con seguridad. Si podemos intuir que la Aspiración del Campeón para con esa Justicia Imposible, y obrando de la manera que con ella convendría de forma consecuente, es darle a Todo -insistentemente Todo en lugar de Todos por cuestión de inclusión- la opción de llegar a ese estado óptimo. Pero solo a Todo aquello que lo merezca o haya hecho por merecerlo. 


Por obrar con Justicia debemos proceder con minucioso escrutinio, y Tiempo tenemos para decidir quien a buen seguro amerita la óptima condición, aunque siendo honesto debo decir que decidido ya está, simplemente no puedo dar acceso a esa información porque ni siquiera yo la poseo en este Aquí y este Ahora. Ya dejé bastante claro que Aquí y Ahora las Posibilidades son bastante limitadas. 


Pero a mi modo de ver tampoco es tan difícil de entender como parece. Este Deseo del Campeón, aunque noble, está muy lejos de llegar a ser. Pocos serán, doy por hecho, los que tendrán siquiera la posibilidad de comenzar el recorrido; muchos menos los que llegarán a su final. Pero si es la Justicia Imposible en la que cada quién tendrá lo que corresponda lo que el Campeón pretende lograr definitivamente entonces esto será obrado desde esa misma posición que se busca conceder. Habría de estar loco si su Deseo último fuese conceder a Todos, o a Todo como él subraya, ese Poder inimaginable. Depositando mi Confianza plena en quién sobre el papel debiera ser Yo mismo, asumo que su… mi… Nuestra Idea es una a prueba de errores. Si prácticamente nadie -por Justicia- mereciera esa Imposible Justicia, entonces prácticamente nadie a ella acabará llegando. De la misma forma que LOS dan la posibilidad y la opción de lograr una u otra forma de Trascendencia a cambio de realizar enormes sacrificios, esfuerzos y demostrar una implacable Determinación y Voluntad; el Campeón presenta una alternativa similar que filtra por sí misma a quien resulta inapropiado. Por supuesto esto da lugar a plantear en qué diferencia esto entonces al Campeón de las instaladas alternativas místicas y cósmicas de LOS, de un Gran Filtro, de un Bosque Oscuro o de cualquier otro de los Caminos que ya son conocidos y se conocerán. Y aparentemente la diferencia es mínima, si es que existe diferencia alguna. Pero la Realidad es distinta. Justicia, Libertad e Igualdad son conceptos que deben dejar de entenderse en una clave puramente material. Lo que se infiere de las abstracciones en el Mundo Material y sus Representaciones no son sino una imitación de las que el Campeón pretende habilitar. Cualquier ascenso cósmico o místico debe hacerse en función de los términos establecidos por la fuente correspondiente. Liberación. Iluminación. Salvación. Unión. Son diversas las metodologías inferidas por los mortales y diferentes sus propósitos y fines. Pero siempre están en consonancia con un conjunto establecido de reglas, términos y condiciones. Aun si el fin último de la propuesta del Campeón fuese idéntico, en tanto en cuanto también existe en él un componente Trascendente y una finalidad Emancipadora, a aquellas de LOS; en este caso no existiría una imposición de tales características más allá de la que posea uno mismo. El Campeón, como mis señores, busca una superación de las ataduras. Pero a diferencia de Ellos, en su particular perspectiva de lo expuesto, no viene a dar los peces, sino a enseñar a pescar. Por el momento y desgraciadamente esto entra en conflicto con una Infinidad de Preceptos que están, como podrán ustedes presumir, fuera de alcance. Y por el momento y desgraciadamente, el Campeón está siendo en su proyecto tan vago e incierto como lo son LOS con los suyos, igualmente Indefinidos. 


El Campeón solo quiere Justicia para Todo. Y Justicia se hará. Para ello es necesaria la confirmación de una nueva Naturaleza. Nadie dijo que fuera fácil, y es fundamentalmente necesario que no lo sea, porque de serlo, ¿Qué harían muchos con semejante Poder? Está el Campeón en la obligación personal, más que le pese, de ser cauto con su Deseo. Las Aspiraciones del Campeón tienen una fuerte intención caritativa, pero su Buena Voluntad no cambia los Hechos. Algunos Idiotas están más allá de la Salvación. Siempre lo estarán.